Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

La muerte de un viajante, el camino del antihéroe y la tejedora en su casa


«¡Te estoy hablando de tu padre! ¡Me hizo ciertas promesas en este mismo despacho! No puedes decirme que has de atender a alguien…, he trabajado treinta y seis años para esta empresa, Howard, ¡y ahora no puedo pagar mi seguro! No puedes comerte la naranja y tirar la cáscara… ¡Un hombre no es una fruta!»

Muerte de un viajante, 1949, Arthur Miller

El señor Loman está a las puertas de la jubilación, echa la vista atrás y se ve obsoleto, solo, desgastado, con una vida anodina pasada entre su familia, amante incluida, su hipoteca y su trabajo, con las manos llenas de nada. Esta obra de teatro trata muchos temas que no han perdido vigencia en absoluto (la reputación, las relaciones familiares y sociales, el fracaso, la crítica acerba el capitalismo, el paso generacional, la educación parental, el machismo, etc. ) pero será sobre todo la ambición, el combustible odiseico, la némesis del protagonista, crítica acerba a la sociedad norteamericana en la que los hombres corrientes deben ocultar su medianía y luchar a brazo partido contra todo tipo de monstruos, incluidas sus propias alucinaciones, con el único objetivo de alcanzar el éxito. Pero olvida que este no se puede fundamentar solo en el atractivo personal, ni en cultivar amistades que tea ayuden a medrar, y por eso está abocado al fracaso

La ironía es que, gracias a esta obra crítica sobre el éxito, el que lo alcanzó y de forma clamorosa fue el propio autor, que recibió varios premios entre ellos el Pulitzer por esta obra de teatro. A pesar de ser tachado de “rojo” por cargarse el denominado sueño americano. Como si existiera. Como si no hubiera algo más que la apariencia y la popularidad. Como si conseguir el éxito no llevara aparejada una ristra de sacrificios cuya profundidad y alcance termina costándonos, a todos, la vida. A veces, Loman se parece a Ulises, otras, al bufón del rey de Víctor Hugo. A veces, Linda, su mujer, encarna a la esposa bisagra del héroe, otras a la tonta acomodaticia del cuento, Penélope remendando medias mientras su marido regala nuevas a la amante. En fin, Linda, bonita, después de tu «Bueno, cariño, la vida consiste en ir perdiendo cosas. Siempre es así», no me queda mucho más que añadir.

Al fin y al cabo, nada nuevo en el viejo mundo, ¿no? Si no fuera por la muerte del viajante… Y por el suicidio visto como negocio de veinte mil dólares de la época. Un auténtico pelotazo desde el punto de vista del viajante-tomador. No podía tener otro final con esos aires de grandeza. Es la consecuencia lógica de no saber conciliar sueños y realidad, de no aceptar el paso del tiempo y la vida.

Arthur Miller sí lo asumió, se casó con Marilyn Monroe y sumó a su inteligencia la de ella, además de su belleza, sin miedo a los clichés y al encasillamiento del intelectual y la diva. Y de esa unión de cuatro años salió mucho del genio creador de ambos, pura dinamita para una sociedad de tejedoras esperando la vuelta del héroe que solo se materializaría en esa larguísima colcha donde tejieron sus sueños de fantasía y los unieron en fragmentos descabalados de patchwork.

Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.

Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.

Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.

Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.

Periodismo riguroso y con valores sociales
Necesitamos tu apoyo económico para seguir contando lo que otros no cuentan. Para donar haz clic en el botón "COLABORA" de abajo. Muchas gracias por tu apoyo.
Slider