De Martícoras a Mantícoras
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
No podemos negar que el mundo de los animales fantásticos es fascinante, y casi infinito en su variedad. Queremos acercarnos a uno que procede del ámbito de la cultura persa. Estamos hablando del Martícoras Lo conocemos bien porque todos hemos visto imágenes de este animal en los relieves de Persépolis, aunque, seguramente, no sabíamos como se denominaban.
Como todo animal fantástico estaba compuesto de partes de distintos animales reales. Tenía cuerpo león, pies de caballo y cabeza humana con tiara, aunque ésta desaparecería en las versiones ya no persas y posteriores. También contaba con alas.
El Martícoras simbolizaría la sabiduría, el valor y la ubicuidad.
Los griegos al entrar en contacto con los persas adoptaron este animal fantástico, que en latín sería el Mantícoras. Se cree que ese contacto procede de Ctesias, un médico heleno que servía en la corte de Artajerjes II en el siglo IV a.C., que escribió una Historia de la India, aunque desgraciadamente perdida. Pausanias, por su parte, considera que, en realidad, los griegos llamaron mantícoras a los tigres indios. Es más, Plinio el Viejo consideró que eran criaturas reales, y por ello las incluyó en su obra De Naturam Animalium y, a través de ella, pasaría al bestiario medieval.
Precisamente, en la Edad Media el simbolismo persa se perdió, adquiriendo otro con un marcado cariz negativo. Sería símbolo de la tiranía, la opresión y la envidia, la encarnación del mal. En Occidente ya no le veríamos con tiara ni tampoco con alas.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.