Mecánica cuántica. El átomo cuántico. XI
Aunque todavía persistían ciertas debilidades, como, por ejemplo, la incapacidad de reproducir la intensidad relativa de las líneas espectrales, los éxitos logrados por el modelo de Bohr-Sommerfeld, alentaron la reputación de Bohr y, le hicieron merecedor de un instituto propio, en Copenhague. De este modo, estaba en camino de convertirse, como Sommerfeld le llamó más tarde, en “el director de la física atómica”, no sólo gracias a su trabajo, sino también a la inspiración que proporcionó a otros.
- Publicado en Tribuna Libre