El ocio en la Barcelona de las primeras décadas del XX
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En las primeras décadas del siglo XIX continuaron siendo importantes las corridas de toros en el ocio de muchos barceloneses. La ciudad contaba con tres plazas, el Torín, Las Arenas y la Plaza Monumental. Ninguna ciudad española contaba con tres plazas lo que demuestra la fuerza de dicho espectáculo. En Barcelona obtuvieron grandes triunfos taurinos diestros como Joselito, Belmonte, Manolete y Chamaco. Hubo toreros barceloneses como Mario Cabré, Carlos Corpas y Joaquín Bernadó. También fue importante el denominado “toreo bufo”, siendo protagonista el torero cómico “Charlot”.
La avenida del Paralelo adquirió con el nuevo siglo un gran protagonismo en la vida nocturna, con cafés, teatros y music-halls. Destacó el Teatro Arnau, el espacio donde triunfó Raquel Meller. Otros teatros importantes fueron el Apolo, Condal, Español y el Victoria. Capítulo aparte merecería El Molino, que abrió las puertas en 1898 con el nombre de la Pajarera Catalana. En 1910 pasó a ser el Petit Moulin Rouge, aunque con el franquismo pasaría a ser El Molino.
En Barcelona se bailaba mucho, comenzando con el vals y la mazurca para luego imperar el charleston, el tango y algo más tarde aparecería el jazz.
En los veinte el Raval pasó a ser conocido como el Barrio Chino, gracias a que así lo bautizó el periodista Francisco Madrid en octubre de 1925, como una especie de comparación con el Chinatown de New York. Serían los “bajos fondos” de la ciudad. Tal éxito tuvo esa denominación que tuvieron que pasar unos setenta años para que se volviese a hablar del Raval.
El deporte adquirió con el nuevo siglo un protagonismo evidente entre los barceloneses, especialmente con el fútbol, el boxeo, el automovilismo y el ciclismo. El boxeo tuvo su época dorada entre los años veinte y los cuarenta. En 1930 tuvo lugar en el estadio de Montjuïc un legendario combate entre Primo Carnera y Paulino Uzcudun. Por su parte, en 1903 nació el Real Automóvil Club de Barcelona, que puso en marcha la Copa Cataluña en 1908, la Copa Barcelona (1911) y la Copa Tibidabo (1914). En los años veinte alcanzó fama internacional el circuito de Montjuïc, y que funcionó hasta 1975. El ciclismo se impulsó gracias a la construcción de distintos velódromos y por la organización de competiciones. La primera edición de la Volta a Cataluña tuvo lugar en el año 1911. Grandes ciclistas fueron Sebastián Masdeu, Muç Miquel. Mariano Cañardo y Miquel Poblet.
En el año 1924 se fundó en Barcelona el Comité Olímpico Español. Barcelona se postuló para organizar los Juegos Olímpicos de 1924 y 1936, pero no fue elegida. En todo caso, la Exposición Internacional de 1929 permitió que se construyese el Estadio Olímpico de Montjuïc, pistas de tenis y la piscina municipal.
Pero sería el fútbol ya muy pronto el deporte rey. En 1922 se abrió el Estado de Les Corts del Barcelona F.C. Al año siguiente el RCD Español inauguró el suyo, en Sarriá. Entre los futbolistas de las primeras décadas brillaron Zamora, Samitier y Alcántara.
El escultismo se desarrolló con fuerza en Barcelona. En 1912 se creó la asociación Esploradors Barcelonesos. En la Exposición de 1929 tuvo lugar una importante reunión internacional de escoltas. El franquismo prohibiría el escultismo, aunque resurgiría a finales de los años cincuenta con una vinculación católica.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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