Capitán Richard F. Burton. El Gran Safari. XVII
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Los árabes le dijeron a Speke, acerca de los río y lagos que aún les quedaban por descubrir, cosas que no fueron de su gusto, cosas que él no deseaba saber. Y parece ser que tampoco se fiaba, de las traducciones que Burton le hacía del árabe. Se mostró inflexible, respecto de la información que deseaba obtener: “Quise hacerles confesar que todos aquellos ríos fluían en sentido contrario, al que, en primera instancia, me habían revelado y, lo conseguí”. Speke insiste sin aducir ninguna prueba, que un río en concreto, el Jub, “debe fluir desde el lago y no, hacia el lago, al contrario de lo que le decían los árabes”. Para aplacarle y tomarle el pelo de paso, los árabes dijeron que sí, que de acuerdo: si Speke insistía en que el río debía fluir en sentido contario al que ellos conocían de sobra, de acuerdo, que así fuese.
El 14 de diciembre Burton y Speke emprendieron la marcha hacia Ujiji; llevaban casi un año en África. Burton había esperado encontrar en Ujiji, algunas claves que le permitieran resolver el misterio del Nilo. Speke iba a sostener más adelante, que él se opuso en redondo a emprender esa marcha. Estaba “tan seguro en mi fuero interno de que el Victoria N’yanza y no el lago Tanganika, resultaría se la fuente del Nilo, que propuse encaminarnos hacia allá de inmediato, en vez de emprender la marcha hacia Ujiji”. Sin embargo, reconoce haber sabido en su momento, que “la ruta hacia el N’yanza era peligrosa”, y el capitán Burton prefirió poner rumbo al oeste.
Todas esas cuestiones se magnifican a ojos de Speke. Afirmó que Burton estaba envidioso de su buena salud y de su energía y, que intentó impedir su éxito en la búsqueda del lago que, presuntamente, alimentaba las aguas del Nilo. Una y otra vez, machaconamente, para demostrar que Burton era incapaz de desempeñar sus funciones y, de cumplir con sus deberes, Speke hace referencia a la salud de Burton. Insiste reiteradamente en esta cuestión, intentando resaltar que él era el jefe de facto de la expedición.
Queda fuera de dudas que los dos hombres estuvieron constantemente enfermos. Burton no ocultó estos problemas médicos y de otras clases; ahora bien, que Speke fuera la fuerza motriz de la expedición, es harto cuestionable.
Fuera cual fuese la condición en que se hallaba Burton por entonces, a punto de morir o vivito y coleando, lo cierto es que emprendió con energía la marcha hacia Ujiji, que consideraba la culminación de un año sumamente difícil y, terminó sus anotaciones sobre la región.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.