La transmisión del arte gótico. Los libros de ejemplos
- Escrito por Jose Ramón Colón Carvajal
- Publicado en Historalia
Durante las últimas décadas del siglo XII, se inicia en el reino de Castilla la introducción de un nuevo estilo arquitectónico, el gótico. Su irrupción en la península ibérica supuso una auténtica revolución en el arte de la construcción, fruto de la influencia artística de origen francés.
Más allá de la innovación arquitectónica que daría por finalizado al románico, el gótico supuso una nueva mentalidad en el diseño constructivo y en la aplicación de técnicas a las edificaciones. Y como todas las construcciones divinas en la Tierra, estas son llevadas a cabo por las manos de los hombres. Por ello, abordaremos en este artículo la figura del maestro de obras y, más concretamente, algunos de sus rastros materializados en diversos soportes.
El primero lo encontramos en las trazas, diseños reducidos de zonas concretas de una edificación. Tanto este dibujo como el siguiente se realizaban en muros y pavimentos utilizando un punzón.
El segundo son las denominadas monteas. Según la aportación de Enrique Rabasa Díaz, es el "trazado del despiezo y los detalles de una obra, a tamaño natural, para la obtención de plantillas o dimensiones. Se ejecuta sobre un tendido de yeso en el suelo o en la pared, y en ocasiones se grababa con punzón en paramentos de piedra ya construidos". Por tanto, nos encontramos ante dibujos a tamaño real o a escala, los cuales permitían comprobar las medidas y el encaje de las piezas con anterioridad a su ejecución.
El tercero de los casos es el conocido como libros de ejemplos. Atestiguados desde época románica, son cuadernos en los cuales los maestros de obras recopilaban durante sus viajes, informaciones variadas relacionadas con su oficio, fruto de experiencias compartidas con sus iguales. El más famoso es el perteneciente a Villard de Honnecourt y datado en 1225, actualmente ubicado en la Biblioteca Nacional de Francia, situada en París. En él se recogen una diversidad de bocetos y figuras, anotaciones de temas relacionados con la arquitectura, maquinaria necesaria para las obras, cálculos arquitectónicos y geométricos, además de esculturas, motivos animales y vegetales. Por su información y sus anotaciones, constituye un documento fundamental para el conocimiento y comprensión no solo del arte gótico, sino también de "las experiencias y percepciones de los expertos, quienes con frecuencia visitaban otras obras y concebían o intercambiaban impresiones sobre nuevas fórmulas o ensayos de composición".
En definitiva, el arte de catedrales, pero también de las nuevas edificaciones que surgieron en el siglo XIII (sedes para las órdenes religiosas, castillos, ayuntamientos, palacios, universidades, hospitales, lonjas), estaba acompañado de la observación, comprensión y experiencia compartida, que los maestros de obras recogían en sus libros de viajes.