Talleyrand. De camino a Brumario. XI
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Tanto Talleyrand como Sièyes, estaban convencidos de que ellos habían sido los auténticos artífices, de lo ocurrido en Brumario y, que el primer cónsul se lo tendría en cuenta. No tardaron en descubrir que se habían equivocado. Incluso Mme de Staël dio su bendición al golpe: la supuesta ideología del Consulado, coincidía casi al pie de la letra con la suya. O, al menos, eso creía ella. Es más, lo había preconizado en un opúsculo, que no llegó a ver publicado nunca.
En él culpa a la nación de haber alumbrado una república prematuramente, es decir, antes de que gran parte de los que formaban el “tercer estado”, estuvieran preparados para asumirla y hacerla funcionar. “La propiedad”, repite la baronesa citando a su padre (Jacques Necker) “es la base del vínculo del llamado pacto social. Distribuir igualitariamente los bienes entre los desposeídos arruinaría a la nación sin enriquecer a nadie… El mantenimiento de la propiedad es la obra maestra del Estado social”. Y, concluye de forma lapidaria: “Es preciso que los republicanos se conviertan en propietarios y los propietarios en republicanos”.
El 15 de diciembre del mismo año se proclamó la nueva Constitución (la del año VIII). Los pasquines que daban a conocer el acontecimiento anunciaban: “La Revolución ha regresado a los principios que la pusieron en marcha: ¡se ha terminado!”
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.