EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

El peculiar fascismo irlandés


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

La figura clave en la peculiar historia del fascismo irlandés fue Eoin O’Duffy. El personaje participó en la Guerra de Independencia de Irlanda desde el IRA, ascendió a general y en 1922 fue nombrado jefe de mando. Después sirvió como general ya del Ejército Irlandés en la Guerra Civil irlandesa. En este conflicto, al parecer, se generó no pocas enemistades que luego marcarían su trayectoria política porque nunca se caracterizó, precisamente, por su tacto personal.

También fue comisario de la policía irlandesa, pero tras las elecciones generales de 1933 el presidente Éamon de Valera le cesó. O’Duffy explicó que eso se debía a su afiliación política pasada, pero, en realidad, fue destituido de su responsabilidad porque las autoridades irlandesas habían descubierto que era partidario de dar un golpe de Estado. O’Duffy también fue presidente del Consejo Olímpico Irlandés.

Pero el momento clave de su protagonismo en la Historia de Irlanda tuvo lugar cuando en el verano de 1933 se convirtió en el líder de la Asociación de Camaradas del Ejército. Nada más hacerse con el cargo transformó la organización en la Guardia Nacional. O’Duffy admiraba a Mussolini. En el cambio organizativo se adoptaron ciertos símbolos propios del fascismo como el saludo con el brazo alto y extendido o un uniforme que, en este caso, sería con camisa azul, como se dio en la Falange española. Por eso, en realidad, se les conocía como los Camisas Azules. Se ha discutido sobre si estaríamos hablando de una organización plenamente fascista.

Ciertamente, la simbología lo era, pero no está tan claro que sus integrantes comulgasen plenamente con la ideología fascista. Les unía más su oposición radical al IRA, al Gobierno del Fianna Fáil y su política económica. Por otro lado, fue más bien una organización ofensiva, pero que no practicó la violencia terrorista como otras organizaciones paramilitares plenamente fascistas. En todo caso, ha existido controversia historiográfica, al respecto.

En agosto de 1933 se planteó un desfile de Camisas Azules en Dublín para realizar un homenaje a dos líderes republicanos, Michael Collins y Arthur Griffith, que habían muerto once años antes. En realidad, se interpretó como una especie de adaptación irlandesa de la italiana Marcha sobre Roma aunque los Camisas Azules lo negaron. Éamon de Valera temía que esa manifestación se utilizara para dar un golpe de Estado y se prohibió la manifestación.

En septiembre de ese mismo año los Camisas Azules fueron ilegalizados. Entonces, sus componentes intentaron evitar la prohibición adoptando un nuevo nombre, League of Young Ireland, es decir, la Liga de la Joven Irlanda.

En 1934, O’Duffy estuvo en la Conferencia Fascista Internacional. Allí se mostraría en contra del antisemitismo.

En septiembre de 1933, los Camisas Azules se unieron con el Cumann na nGaedhael para formar el Fine Gael, que hoy es una de las principales fuerzas políticas irlandesas. O’Duffy no terminó de encajar bien en la nueva situación. Su liderazgo no era muy potente, seguramente porque era más militar y por un temperamento especialmente fuerte. En septiembre de 1934 dimitió como líder de la formación, y la misma terminaría por despegarse mucho de su figura por considerar que era un extremista.

Los Camisas Azules, por su parte, terminaron por dejar de existir a la altura de 1935. En junio de ese año O’Duffy formó el Partido Nacional Corporativo. La formación buscaba la creación de un Estado corporativo y tuvo un grupo paramilitar, los Camisas Verdes.

Al estallar la Guerra Civil española, O’Duffy formó la Brigada Irlandesa para apoyar a los sublevados. El Gobierno irlandés prohibió taxativamente que los ciudadanos irlandeses participaran en el conflicto, con una elevada multa de quinientas libras. Pero unos setecientos seguidores de O’Duffy marcharon a España. Por su parte, también hay que referir que unos doscientos cincuenta veteranos de la Guerra Civil irlandesa acudieron en defensa de la República en la conocida como Columna Connolly en las Brigadas Internacionales.

Pero los seguidores de O’Duffy apenas participaron en combates, desempeñando más bien un papel simbólico. En junio de 1937 Franco los remitió a su país.

Este hecho afectó a O’Duffy e hizo que se retirara, aunque llegaría a tener una conexión no muy larga con los nazis en relación con una oferta que les planteó de crear una Legión de Voluntarios Irlandeses con el fin de que se incorporase al frente oriental contra la URSS.

Para ello acudió a la embajada alemana en Dublín en 1943. Pidió poder viajar a Berlín para tratar el asunto, pero los alemanes no se tomaron muy en serio esta oferta. En realidad, O’Duffy no viviría mucho más, ya que a los 52 años el 30 de noviembre de 1944 fallecería. Eso sí, recibió un funeral de Estado.

Fruto de su experiencia en España escribió, Crusade in Spain (1938).

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.