EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ En 20 minutos

Los socialistas españoles contra el juego y el lujo en Mónaco en 1886


(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

En el número noveno del 7 de mayo de 1886, el periódico El Socialista lanzó una diatriba contra la situación de Mónaco y el juego.

El periódico consideraba que los obreros de todos los países del mundo tenían derecho a saber a dónde se encontraba el fruto de su trabajo. La respuesta parecía sencilla: “en el juego y en el libertinaje”.

Y aquí entraba en juego, si se nos permite la licencia, el Estado de Mónaco, un centro de “juegos y placeres” donde los “gandules europeos y americanos” derrochaban la riqueza generada por el trabajo de los trabajadores.

Se aportaban cifras. En 1864 el número de viajeros habría sido de cuatro mil; pues bien, en 1885, un año especialmente duro para los trabajadores, el número se había multiplicado y había llegado a cuatrocientos mil viajeros. Las rentas del príncipe de Mónaco ascenderían a treinta y dos millones de francos en el segundo semestre de ese año de 1885. Los dividendos de los accionistas de la Casa de Juego habrían sido en 1884 de un 23%, y en 1885 se habrían duplicado. En los primeros meses de 1886 donde la crisis había afectado duramente a los trabajadores europeos se había gastado en el Casino un total de 20 millones de francos.

El artículo terminaba con una proclama:

¡Trabajad y morid de hambre, obreros de todos los paises, los capitalistas gozan por vosotros!

En este sentido, debemos recordar que en ese momento reinaba en Mónaco el príncipe Carlos III, que inició su reinado en 1856 hasta su muerte acontecida en 1889. Se trató del príncipe clave en la transformación de Mónaco, fundando el Casino de Montecarlo, aunque unos años antes su antecesor había legalizado el juego. La economía del Principado comenzó a subir como la espuma gracias al juego. Además, dicho príncipe suprimió los impuestos de bienes personales y mobiliarios, un factor clave también en la afluencia de capitales de todo el mundo. El fue el que convirtió el antiguo barrio de Spélugues en Montecarlo. Así pues, resulta sumamente interesante cómo los socialistas españoles se hacían eco de que Mónaco se estaba convirtiendo en un centro del juego y el lujo, considerando que era una ofensa para los trabajadores europeos.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..