El último despotismo ilustrado español
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En política interior Godoy podría ser considerado el último representante español del Despotismo Ilustrado, rescatando el proyecto de ley agraria, fomentando la enseñanza, emprendiendo algunos esbozos de reforma fiscal, liberalizando los precios de las manufacturas y reduciendo aún más la fuerza de los gremios. En materia educativa es de destacar la creación en 1805 en Madrid del Real Instituto Pestalozziano por iniciativa del propio Godoy, y donde se enseñaba a los niños según el método pedagógico de Pestalozzi, basado en el protagonismo y actuación del propio alumno, que dejaba de ser un sujeto paciente que recibía instrucción. De esta época también s el Real Colegio de Sordomudos de Madrid (1805), creado y tutelado por la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País.
En este empeño tardo-ilustrado Godoy contó con el apoyo en la Administración de destacados ilustrados. En este sentido, hasta Jovellanos colaboró, ocupando la Secretaría de Estado de Gracia y Justicia en noviembre de 1797, donde plantó la necesidad de reformar la Justicia y de frenar el poder de la Inquisición. No duró mucho en el cargo, ya que en agosto de 1798 cesó en el puesto. También estarían Francisco Saavedra en Hacienda, Francisco Cabarrús como embajador en París, sin olvidar a Juan Meléndez Valdés y Mariano Luis de Urquijo en otros puestos de relevancia. Precisamente, Mariano Luis de Urquijo se haría con el poder durante un breve tiempo en el que estuvo apartado Godoy.
Pero los intentos ilustrados de Godoy, como los del secretario de Estado Mariano Luis de Urquijo, ya no parecían posibles en una época donde se estaban enconando las posturas, habida cuenta de lo que estaba ocurriendo en Francia. Cualquier intento reformista era visto con intenso recelo y oposición por los que suponían que era la puerta que abría el camino hacia la Revolución, considerada regicida, contraria a la religión, y anárquica en el orden social. Pero, también es cierto, que esta situación terminaría de convencer a otros sectores más jóvenes de la necesidad de emprender el camino hacia el liberalismo y los cambios profundos; solamente, les faltaba la oportunidad para poder ponerse en marcha, y ella llegaría con la Guerra de la Independencia, y el vacío de poder que generó. Aprovecharon ese momento, que se coronaría con las Cortes de Cádiz.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.