De la Guerra de los Treinta Años a la hegemonía de Francia
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Banquete de la Guardia Cívica de Amsterdam con motivo de la Paz de Münster por Bartholomeus van der Helst, pintado en 1648. / WIkipedia
El siglo XVII se inició en el plano internacional con una etapa que rompió la tendencia belicista anterior, abriéndose un período de paz. En esta nueva situación influyó la muerte de Isabel de Inglaterra. En ese sentido, España e Inglaterra firmaron la paz en 1604. Pero otro factor que influyó fue la ruina económica general, comenzado con la de la Monarquía Hispánica. Esto obligó a que la propia España firmara la Tregua de los Doce Años con Holanda (1609-1621), ante la incapacidad para costear los gastos militares.
Pero esta situación no podía durar mucho ante las tensiones existentes políticas y religiosas en el seno del Sacro Imperio Romano Germánico.
Al final, estallaría la Guerra de los Treinta Años, entre Fernando II, un emperador que había emprendido una política intransigente y los príncipes protestantes alemanes. El conflicto localizado terminó por extenderse por casi toda Europa, convirtiéndose en un pretexto porque lo que se ventilaba, realmente, era el mantenimiento de la hegemonía de los Habsburgo.
Se produjeron otros conflictos que se imbricaron en el general como el de las hostilidades hispano-holandesas una vez terminada la Tregua de los Doce Años.
Así pues, los dos grandes bandos en la guerra se organizaron de la siguiente manera: por un lado, estaban las dos ramas de los Habsburgo, y por el otro, tendríamos a las potencias rivales de estos Habsburgos, lideradas por Francia que a pesar de ser una Monarquía católica apoyaba a los protestantes alemanes y holandeses.
La guerra terminó con la firma de la Paz de Westfalia de 1648. Sus consecuencias para la Monarquía Hispánica fueron importantes porque se reconoció oficialmente la independencia de las Provincias Unidas, y perdió la hegemonía en Europa, sustituida por la francesa.
Pero la Paz de Westfalia no terminó con los conflictos en Europa. España y Francia continuaron la guerra hasta la firma de la Paz de los Pirineos de 1659 que supuso claramente el declive de la Monarquía Hispánica, y la cesión a Francia del Rosellón, la Cerdeña y el Artois.
En el reinado de Carlos II, España se convirtió en la víctima de las potencias europeas, especialmente de Francia, que es la potencia que ejerce, como hemos expresado, la hegemonía en el continente.
Tras el ataque francés a las Provincias Unidas y al Franco Condado, por la Paz de Aquisgrán de 1668 la Monarquía Hispánica tuvo que ceder a Francia Lille y otras plazas. Después de otros conflictos con Francia se firmó la Paz de Nimega de 1678. Por esta paz, España perdió el Franco Condado y otras plazas. Por fin, los conflictos con Francia terminaron con la Paz de Ratisbona de 1684 y con la de Ryswick de 1697, aunque con consecuencias no tan onerosas para España.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.