El Plan Morgenthau
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El Plan Morgenthau (1944) fue un proyecto para ocupar y organizar Alemania cuando fuera derrotada en la Segunda Guerra Mundial que, al final, no se tuvo en cuenta.
El Plan pretendía desbaratar el potencial industrial alemán para evitar que en un futuro volviera a rearmarse, en una suerte de ruralización del país.
Fue obra de Henry Morgenthau Jr. (1891-1967), a la sazón secretario del Tesoro de los Estados Unidos. Además del objetivo principal, también se establecía una división territorial del país vencido con cesiones territoriales a otros países.
En primer lugar, la Alta Silesia y las 2/3 partes de Prusia pasarían a ser de Polonia. Por su parte, la URSS se quedaría con otra parte de Prusia oriental. La región del Ruhr y el norte del canal de Kiel constituirían una zona internacional gobernada por un organismo que crearía las Naciones Unidas. El Sarre pasaría a Francia. Y el resto de Alemania se organizaría de la siguiente manera:
-Sajonia, Turingia y territorios de Prusia no entregados ni a Polonia ni a la URSS constituirían Alemania del Norte.
-Baviera, Baden y Württemberg serían Alemania del Sur.
Este Plan fue presentado por Morgenthau a Roosevelt con el fin de convencerle de que lo tratase con Churchill, en la Conferencia de Quebec, que se celebró en septiembre de 1944. El premier británico no pareció muy convencido. A lo sumo, se firmó un acuerdo o documento por el que se establecía que en el futuro había que procurar terminar con la industria armamentística alemana.
El Plan, en principio, era secreto, pero de alguna manera se filtró a la prensa, y a la opinión pública norteamericana no gustó, por lo que Roosevelt decidió desmarcarse públicamente del mismo, aunque no renunció a su totalidad, ya que algunos de sus puntos volvieron a ser llevados en futuras Conferencias.
Pero la consecuencia más importante de que el Plan saliera a la luz fue la utilización de mismo que realizó la Alemania nazi. El maestro de la Propaganda, Goebbels, empleó dicho Plan para reforzar la idea de la imposibilidad de la rendición, de que había que resistir porque en caso de ser derrotados los aliados iban a desmembrar y desindustrializar Alemania, es decir, el Plan enconó más la resistencia, y por ello el rechazo al mismo por parte de la opinión pública norteamericana, de rebote, se hizo mayor.
Roosevelt reflexionó sobre estas reacciones y sobre una posible nueva consecuencia si el Plan se establecía finalmente. Si el resultado era la constitución de dos Alemanias y sin industria, serían muy débiles ante las apetencias soviéticas, que ya se vislumbraban para después de la guerra. Todas estas consideraciones aparcaron para siempre el Plan.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.