La compleja historia del Sarre
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El Sarre, Estado alemán actual en las fronteras con Francia y Bélgica, ha tenido una compleja historia desde los tiempos de la Revolución Francesa hasta la segunda mitad de la década de los años cincuenta del pasado siglo. Este artículo intentará ofrecer algunas claves. Se trata de un asunto que conoce poco el público, quizá ensombrecido por el tratamiento que se ha dado a la historia paralela de Alsacia y Lorena, y que ha tenido un desenlace distinto.
El Sarre siempre había sido un territorio donde se disputaron los intereses alemanes y franceses desde la Edad Media. La Guerra de Sucesión española provocó que pasara en el siglo XVIII a no depender de Francia. Pero la Revolución francesa terminó con esta situación, ya que en 1792 el ejército francés conquistó la región, de resultas de la contraofensiva revolucionaria por la invasión de las potencias absolutistas en Francia. La Revolución dividió administrativamente la región en tres partes. Mientras el oeste pasaba a depender del Departamento del Mosela, el centro se designó como Departamento del Sarre y, por fin, el este pasaría a ser parte del Departamento de Mont-Tonnerre.
Pues bien, derrotado Napoleón, el rediseño del mapa europeo del Congreso de Viena, hizo que el Sarre, en 1814, dejara de pertenecer a Francia. La mayor parte del Sarre pasó a ser una de las pertenencias occidentales de Prusia, aunque parte del este del Sarre se asignaría a Baviera y, por fin, una porción del noreste sería administrada por el duque de Oldemburgo.
Napoleón III cuestionó este mapa cuando se emprendió la guerra franco-prusiana. El último día de julio de 1870 las tropas francesas cruzaban el río Sarre y ocuparon el territorio, pero Prusia reaccionó con energía y no sólo se desalojó a los franceses, sino que fueron derrotados de forma contundente. Así pues, en enero de 1871, el Sarre era incorporado al flamante nuevo Imperio Alemán.
El Sarre volvió a cambiar de manos con la derrota alemana en la Gran Guerra. En 1919, por el Tratado de Versalles, se decidió que el territorio sería administrado por la Sociedad de Naciones. Así pues, en 1920 tropas británicas y francesas ocuparon dicho territorio, además de otros del conocido como Rin prusiano y el Palatinado bávaro. El Sarre fue administrado en la práctica por Francia, aprovechando su riqueza económica. En 1920 se estableció un mandato de quince años por parte de la Sociedad de Naciones.
El Sarre se convirtió con la llegada de los nazis al poder en Alemania en un lugar donde los opositores al régimen huyeron. En este sentido, el antinazismo se movilizó para intentar que el Sarre siguiera administrado por Francia frente a las exigencias alemanas de que volviera a su soberanía. Esos intentos no calaron en la población del Sarre que siempre había sido partidaria de volver a Alemania.
El término del mandato terminó, y se organizó un plebiscito el 13 de enero de 1935, ganado por casi un 91% por los partidarios de regresar a Alemania. Así pues, el territorio fue devuelto.
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, en el mismo mes de septiembre de 1939, mientras Alemania atacaba y ocupaba Polonia, el ejército francés se adentró, precisamente, en el Sarre ocupando, sin grandes dificultades, algunas zonas, pero retirándose al poco tiempo.
Según el Plan Morgenthau de división de Alemania el Sarre debía pasar a depender de Francia, aunque, como ya hemos explicado en otro artículo dicho proyecto no se llevó a cabo. Pero, ciertamente, al terminar la Segunda Guerra Mundial el Sarre pasó a ser administrado por Francia. Los norteamericanos estaban de acuerdo con las pretensiones anexionistas de Francia como recompensa por las tres veces que había sido invadida por Alemania.
Las industrias del Sarre fueron desmanteladas como en el Ruhr, en línea con la política de limitar la potencia industrial alemana.
El Sarre fue administrado por un gobernador militar. En todo caso, se permitió que hubiera una administración provincial y municipal, permitiendo el establecimiento de partidos políticos, y se aprobó una constitución.
El Acuerdo de París de octubre de 1954 fijaba el final de la ocupación sobre Alemania Occidental, estableciéndose que el Sarre sería como un Estado autónomo bajo control europeo, dentro del marco general en el que se estaba gestando la CEE, haciendo del Sarre como el eje o capital de la nueva Europa. Se crearía un Estatuto Europeo para el Sarre, que consagraría esta autonomía política, pero con dependencia económica de Francia. Para ello, había que realizar un nuevo referéndum. El problema surgió porque el plebiscito, realizado el 23 de octubre de 1955, rechazó esta solución, y el acuerdo no había previsto este hecho. Eso provocó que Francia comprendiera que tenía que devolver el territorio a la República Federal Alemana. Así se firmó en el Tratado del Sarre del 27 de octubre de 1956. La unión efectiva con la RFA tuvo lugar el primero de enero del año siguiente, es decir, 1957.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.