Guerra contra los analfabetos adinerados que sabían leer
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
Con ocasión de la fiesta del libro de 1932, El Socialista pulsó la opinión de un conjunto variopinto de escritores acerca del “ilustre homenajeado”, es decir, el libro. Es una fuente inédita e intensamente sugerente, que prometemos trabajar intensamente.
En esta pieza nos acercamos a la opinión de José Más por su defensa de la guerra contra los analfabetos que no sabían leer. José Más (1885-1941) fue un escritor, natural de Écija, hijo del escritor costumbrista Benito Mas y Prat.
Nuestro protagonista se dedicó al periodismo y también trabajó en distintos comercios en Guinea Ecuatorial. En su día, sus escritos tuvieron un éxito notable abordando los problemas sociales y superando el costumbrismo. Narró sucesos con enorme dramatismo y en ellos hubo no poca crítica social y política. En cierta medida, se puede detectar en su obra tanto la influencia del naturalismo francés como la de Blasco Ibáñez. --Publicó infinidad de novelas (Soledad, Sacrificio, Flor del Valle, La bruja, Hampa y miseria, La orgía, La locura del erudito, El rastrero, El baile de los espectros, La piedra de fuego, Luna y sol de marisma, Yo soy hornada, caballero, La costa de la muerte, etc.) así como libros de viajes en relación con África. También escribió cuentos relacionados con la Guerra Civil (El capitán Cabrera, Día de calma, El contraespía, Visión fantástica de la guerra, etc) y ensayos, uno de ellos en defensa del mencionado escritor valenciano.
Hoy, en cambio, es un perfecto desconocido. Sobre el escritor y su obra se puede consultar el trabajo de Manuel Bernal Rodríguez, “José Más, entre el costumbrismo y el compromiso”, en Cauce, número 2. (Centro Virtual Cervantes).
Pues bien, Más no creía que hubiera crisis del libro, ni crisis de autores, ni crisis de lectores. En España las tiradas de los libros eran semejantes a las que se hacían en otros países más desarrollados.
Pero, en España se leía menos de lo que, en realidad, se debería leer porque las “clases adineradas” en su mayoría eran incultas y ante un libro de arte no sentían la menor apetencia espiritual. Sus deseos lectores solamente se despertaban ante el libelo o la novelucha pornográfica. Por eso se editaba tanto en España, pero de esas publicaciones que se encontraban al margen de la literatura.
En consecuencia, José Más creía que había que emprender una campaña contra los analfabetos que sabían leer, algo muy conveniente para la defensa del libro no contaminado ni por la pornografía ni por la obra difamatoria.
Como comprobamos, Mas era fiel a ese compromiso social al que hacíamos referencia porque los lectores analfabetos que sabían leer pertenecían a las “clases adineradas”.
Nuestra fuente ha sido el número 7238 de 19 de abril de 1932 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
