Anna Rogstad, la primera diputada noruega
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Feminismo
Anna Georgine Rogstad (1854-1938) fue la primera diputada en la Historia de Noruega. Fue profesora y se involucró en la reforma educativa en favor de las niñas y las mujeres. En ese sentido, en 1889 presidió una organización en Cristiania, la capital, y que hoy es Oslo, que se convirtió gracias a ella en un verdadero sindicato de maestras. También participó en la Unión de profesores de Noruega, y aunque al principio pensó que era mejor que las mujeres se educasen por separado después cambió de parecer, y abogó por la educación conjunta de hombres y mujeres. En 1912 presidió la Asociación Noruega de Maestras, a cuyo frente estuvo hasta el año 1919. Nunca dejó de enseñar a pesar de sus compromisos por la emancipación de la mujer y en la política. También fue una prolífica autora de libros de texto.
En 1884 participó en la fundación de la Asociación Noruega de Derechos de la Mujer, y al año siguiente estuvo en la Asociación para el Sufragio de la Mujer.
Rogstad perteneció al Partido de la Izquierda Liberal. En 1907 se puso en marcha la reforma electoral que reconocía el derecho al voto de las mujeres, aunque con un cierto nivel económico. En 1913 se reconoció, por fin, el verdadero sufragio universal, y el derecho de las mujeres a ser elegidas. Pero antes, en 1911 Rogstad fue elegida como diputada.
Al parecer, el hecho de que por vez primera una mujer se sentara en el parlamento noruego fue todo un acontecimiento en Noruega. En nuestro país, el periódico El Socialista se hizo eco de la noticia en su número 1309 del 14 de abril de 1911.
Efectivamente, una columna el periódico obrero hablaba de un hecho que debía alentar a todos los partidarios del feminismo. En el Storting, la Cámara noruega de los diputados, se había sentado la primera mujer elegida como representante. Se informaba que al entrar en la Cámara todos los diputados se pusieron en pie.
Además, el presidente de la asamblea parlamentaria, que sabemos era Johan Magnus Halvorsen, pronunció un discurso para decir que el 17 de marzo era un día memorable en la historia noruega porque era la primera vez que una mujer llegaba al parlamento como representante de su país. Sería un hecho muy “notado”, a pesar de que reconocía que la opinión estaba muy dividida acerca de la mayor o menor oportunidad de una reforma que, en todo caso, consideraba importante. El presidente estaba convencido que las generaciones futuras reconocerían que la reforma honraba a Noruega, y que contribuiría al desarrollo político del país en ese futuro.
Terminada la sesión, Rogstad declaró a los periodistas que se sentía muy emocionada por la acogida que se le había hecho. Al parecer, había recibido infinidad de cartas y telegramas de felicitación de Europa y América.
Rogstad se destacó en el parlamento en los debates sobre educación, cultura y en la defensa de recortes en el presupuesto de defensa, al considerar que los conflictos no debían solucionarse con el empleo de las armas.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- La protesta de los pastores evangélicos a Truman contra Franco
- La Federación de Educación francesa contra la entrada de la España franquista en la Unesco
- La inspiración de Fernando de los Ríos: ejercicio intelectual y vocación política
- Pedagogía política: el McCarthysmo
- Léon Blum y las formaciones socialistas como partidos de clase (1946)