La visión socialista española sobre Frances Perkins al acceder al gobierno norteamericano
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Feminismo
Frances Perkins fue una política norteamericana fundamental en la Historia, ya que llegó a ser la primera mujer que alcanzó una cartera ministerial en el gobierno federal de los Estados Unidos. Pero además estamos hablando de una de las personalidades que más trabajaron por el Estado del Bienestar en Norteamérica, y por el desarrollo y protección del mundo laboral. En El Obrero nos hemos acercado a una figura muy importante en su momento que, desgraciadamente, no es muy conocida hoy.
Dado el hecho de que era la segunda mujer elegida para dirigir un departamento ministerial dedicado al Trabajo, ya que el primer caso fue el británico con Margaret Bonfield con el Gabinete de Ramsay Macdonald, los socialistas españoles no podían dejar pasar la oportunidad de comentar este hecho en las páginas editoriales de El Socialista en mayo de 1933.
Efectivamente, el periódico obrero español anunciaba que Perkins había sido elegida por Roosevelt para la Secretaría de Trabajo, y que había sido colaboradora suya como “comisaria industrial” cuando el presidente había sido gobernador del Estado de New York.
Como expresaba el diario, Perkins era una mujer con mucha experiencia en las cuestiones sociales, y había desempeñado distintos cargos relacionados con el mundo del trabajo. Sus ideas estaban claras, como quedaba demostrado en un artículo reciente, donde denunciaba las prácticas del “sweating-system” en la industria. Perkins explicaba cómo se aprovechaban los empleadores de las obreras en plena crisis económica: largas jornadas de trabajo, salarios irrisorios de hasta cinco centavos la hora, y violaciones constantes de la legislación laboral. Las trabajadoras se veían obligadas a soportar esta situación bajo la amenaza de despido, y no estaba la situación, añadiríamos nosotros, para estar en paro en los inicios de la década de los años treinta. También queríamos señalar que la expresión de “sweating-system” alude a lo que nosotros conocemos como trabajo a destajo, muy vinculado al trabajo a domicilio, muy extendido en el trabajo textil femenino, como bien sabemos por nuestros estudios para el caso español de la misma época.
Por otro lado, el último acto público de la nueva secretaria de Trabajo antes de su nombramiento como tal, había su intervención en un Congreso sobre legislación social, celebrado en Boston. Dicho Congreso se había declarado partidario de la aprobación de leyes que tendiesen a eliminar el trabajo nocturno para las mujeres empleadas en la industria y en los establecimientos comerciales, hoteles y restaurantes. Perkins había sido la autora de la propuesta. Pero no había sido la única proposición suya, ya que había conseguido sacar adelante una moción sobre el establecimiento de condiciones de trabajo y de salarios mínimos para las mujeres y los mineros, así como la elevación de la edad de admisión de los niños en el trabajo.
Todos estos antecedentes daban una idea, para la publicación socialista española, de la labor que se proponía desarrollar la nueva secretaria de Trabajo en los Estados Unidos, aunque se consideraba, y aquí salían a relucir las prevenciones del socialismo español hacia los gobiernos norteamericanos, como estudiamos en el comentario que se hizo en su momento de la victoria de Roosevelt, que después de todo no parecía un programa muy amplio dados los enormes problemas obreros que tenían los Estados Unidos.
Hemos consultado el número 7562 de El Socialista, de 2 de mayo de 1933. Los trabajos aludidos sobre Perkins y la victoria de Roosevelt pueden consultarse en la hemeroteca de El Obrero.