Fraternidad masónica: Un banquete masónico
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
Breve comentario
Queridos lectores, ofrecemos la notica de un banquete masónico celebrado en la primavera de 1871 en Madrid, organizado por la “Respetable Logia Caridad” al recibir una comisión de San Fernando. Creemos que puede ilustrarnos sobre la fraternidad en aquellos tiempos en los que la Masonería española inició un camino de auge. (va con algunas abreviaturas masónicas).
BANQUETE MAS:.
“Todo contribuye á estrechar cada día más los lazos que unen á los MMas:. españoles; las pruebas de cariño y fraternidad se multiplican.
Los MMas:. madrileños cada día dan pruebas más inequívocas á todos sus hh:. de saber cumplir sus deberes, recibiéndolos con los brazos abiertos, satisfaciendo sus necesidades, acogiendo á todos con exquisita atención.
Hace algunos días la R:. Log:. CARIDAD tuvo el honor de recibir una comisión de San Fernando, compuesta del Ven.', de una Log.'. y dos hh:., que, á nombre de su cuadro, traían el encargo de visitarla. Admitidos en su seno con la fraternal distinción que esta Log:. emplea siempre, el Ven.', saludó al Tall:. con las frases más cariñosas y entusiastas.
Diferentes MMas :. de distintos cuadros acordaron ofrecer una comida á sus hh:., siendo aceptada.
Esta tuvo lugar en el Restaurant de Fornos. Dio principio á las ocho, ocupando la presidencia el Gr:. Maest:., Acc:. Mételo I, teniendo á ambos lados á la Comisión. El salón, profusamente iluminado, y la mea adornada y abundantemente cubierta, daban á la fiesta gran suntuosidad. En todo este banquete reinó la más sincera cordialidad, la más exquisita delicadeza. Llegados los postres, el Gr:. Maest:. que dirigía los trabajos, inauguró los brindis con el del Ritual, siguiendo sucesivamente toáoslos hh:. Cada uno á porfía, cada cual con más fe, henchidos de entusiasmo, brindaron por la idea que acariciaba su alma. Una sola constituía el deseo de todos: la idea del bien, la del progreso de la humanidad, del bienestar de sus hh:. Los Comisionados, altamente agradecidos, dirigieron frases llenas de reconocimiento, asegurando conservarían un recuerdo eterno de aquellos momentos. No terminó aquí el banquete; los MMas:. tenían un deber ineludible que llenar: no reunirse nunca sin ejercer algún acto de caridad, y á propuesta de uno se acordó hacer un donativo a la Casa de Socorro del distrito dónele se celebraba la comida. Depositado en secreto lo que cada cual dejó, fué inmediatamente dedicado al objeto convenido.
El mismo acto de caridad se ejercitó con un h:. desgraciado. Así terminó una fiesta que en todos dejará recuerdos imperecederos”
(Boletín Oficial del Gran Oriente de España, 15 de mayo de 1871, número 2)
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.