Niels Bohr y Ernest Rutherford. II
Niels Bohr era un escritor penosamente lento, siempre en busca de un significado más preciso. Le gustaba sumergirse en las palabras, en lugar de limitarse a usarlas. Era como si su proceso creativo tuviera lugar en el lenguaje, en lugar de utilizarlo como medio de expresión (pese al estructuralismo, hay una distinción aquí, como la hay entre sintaxis y metáfora). El caso es que eso resultaba en una lectura difícil y, cuando la técnica de Bohr se extendió a las aulas, demostró ser un serio inconveniente, tanto para el hablante, como para el receptor. Por suerte este defecto quedaba compensado, por su evidente entusiasmo y, la pura brillantez de sus ideas. Comprender una clase de Bohr, tenía algo de azaña intelectual, que ponía a prueba, todos los recursos de los intelectuales.
- Publicado en Tribuna Libre