Parece mentira
Las grietas abiertas entre Israel y Estados Unidos se ahondan. Son cada vez más numerosas las voces que se alzan en Washington, en el Pentágono y en Langley, sede de la CIA, contra la peligrosísima sumisión que Benjamín Nethanyahu impone a un desorientado Donald Trump, hipotecado de pies y manos a las decisiones del Primer Ministro de Israel. Los sectores más realistas de Washington alertan alarmados a los consejeros (¿) de Donald Trump para que no se deje engatusar, más todavía, por el dirigente judío metiéndole militarmente de hoz y coz en el avispero militar iraní. Proponen, por el contrario, que Estados Unidos se concentre en el área del Indo-Pacífico, donde el coloso a enfrentar, China, exige concentrar allí todos los esfuerzos estadounidenses en pertrecharse para la gran pugna, que barruntan a medio plazo. El axioma realista es que, para Estados Unidos, Oriente Medio es un escenario geopolítico ya secundario, porque el escenario geoestratégico prioritario es China.
- Publicado en Opinión
- Escrito por Rafael Fraguas