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EL PERIÓDICO
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Alberto Vila

Economista y analista político, experto en comunicación institucional.

Las miserias y el interés de España

“Cuando pienso en todos los males que he visto y sufrido a causa de los odios nacionales, me digo que todo ello descansa en una odiosa mentira: el amor a la patria” Leon Tolstoi

La impotencia aprendida

“La resignación es un suicidio cotidiano” Honoré de Balzac.

Hay ciertas disociaciones, entre las experiencias y las conductas consecuentes, que llevan a la pasividad. La búsqueda de una lógica entre conducta y consecuencia confluye a vincular la aceptación de un “estado de cosas desfavorable al individuo”. En concreto, cuando este es integrante de una Comunidad. Todo ese proceso desmotivador se relaciona con la teoría de la Indefensión Aprendida. Es la consumación de la resignación. De la convicción de la derrota.

Casado y los spin doctor

No que me hayas mentido, que ya no pueda creerte, eso me aterra

Friedrich Nietzche

La corrupción en la derecha se investiga desde la Alianza Popular de Rosendo Naseiro, hasta el Partido Popular de Luís Bárcenas. Por esto resulta pintoresco el arabesco argumental de Pablo Casado, cuando asume su responsabilidad a partir de su elección al frente de los populares a partir del 2020, negando sin negarlo su trayectoria anterior cuando consta que trabajó en FAES a las órdenes de Aznar en calidad de director de gabinete, recomendado por la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y ya hacía tiempo que estaba participando activamente en la estructura. Una relación que fue continua a lo largo de los años. En un mitin electoral en 2015 confesó Aznar: "Si alguna vez me tiene que renovar alguien, que sea Pablo Casado". Entonces, el enfrentamiento con Rajoy era declarado. 

La moral prostituída

“Servirse de un cargo público para enriquecimiento personal resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable.” Cicerón

Se suele decir que la moral es “la realización de la vida buena”, del mismo modo que el ámbito de la moral es el de la realización persona. Los actos van definiendo si la persona se realiza o se degrada. Por tanto, la moral surge de la conciencia de la responsabilidad y de la libertad personal, en relación a lo mejor y lo peor que habita en cada persona. Es una especie de sentimiento humano, de aprobación o de rechazo ante la conducta practicada.

La Internacional del odio

“Si las masas pueden amar sin saber por qué, también pueden odiar sin mayor fundamento” William Shakespeare

El odio acarrea consecuencias destructivas y peligrosas. Sugiere, específicamente, agresiones físicas, psicológicas, o verbales. No se detiene si en ocasiones estas llevan a la muerte de personas producto del odio que alguien siente por las mismas. Por tanto, se conoce como odio a la antipatía o aversión hacia alguna cosa o persona cuyo mal se desea. La palabra odio es de origen latín “odium”. De aquí que el odio sea sinónimo de hostilidad, resentimiento y rencor. Todo ello genera un sentimiento de profunda enemistad y rechazo, que conduce al mal hacia una persona o el deseo de enfrentamiento con la misma.

Sin ejemplaridad no hay estado

“Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.” Platón

Vivimos tiempos sombríos. Tal vez porque venimos de tiempos sombríos. En la oscuridad todo se confunde. Las brigadas de las sombras se ocupan de extenderse para ocultar las miserias del poder. La mezquindad impera por sobre la solidaridad. Entonces todo es posible. La miseria se propaga con la sumisión de las propias víctimas que produce. La ejemplaridad está ausente. Los malos se proponen seguir su pertinaz tarea de saqueo. Desean mantener los privilegios a pesar de los daños que produzcan. La avaricia a cualquier costa. Todo se altera. Los sentidos se confunden y la nobleza es calificada de ingenuidad. Son tiempos en los que la Pandemia pone a prueba la solidaridad entre las personas. Se arrincona a la transparencia. Si se gobierna entonces para esos grupos pequeños que se benefician de los recursos de toda la sociedad. Se termina conspirando por motivos espurios.

Ante esta continua situación, que se aleja de lo ejemplar, se hace necesario recordar que los gobernantes no lo son por mandato de sus donantes de campaña. Lo son por el pequeño pero colosal acto del voto ciudadano. De esa acción surge la legítima acción del gobernante. Del mismo modo, de la calidad ética de sus actos, se derivarán las consecuencias que perfeccionarán o pervertirán los efectos de su gestión. No hay ciudadanía de primera y ciudadanía de segunda. Quién difunda esa idea carece de la legitimidad necesaria para permanecer en su cargo. Sea esta cuál sea.

Entonces, como concepto útil, suele decirse que la ejemplaridad es la cualidad de lo que puede servir de ejemplo o modelo para otros. Se hace necesario dar ejemplo de deshonestidad. Por el contrario, no serlo, es quebrar la legitimidad para desempeñar el cargo. De aquí que no hay posibilidad de confusión. Si se oscurecen los actos deshonestos, ello supone que se termina siendo cómplice de esa deshonestidad. Tal circunstancia implica una grave confusión cuando se sale en defensa de las personalidades sospechadas de cometer esos actos deshonestos. A tales extremos esto es así, que puede ingresarse en el territorio de la subversión de los valores que garantizan la propia existencia de esas instituciones. Allí, estaríamos en otro sistema, no en democracia.

Por ello, la ejemplaridad pública no debe tomarse a la ligera. Esto es, porque ser ejemplar responde a preguntarnos de cómo es, en general, alguien, y si parece o no digno de confianza. En definitiva, la responsabilidad del ejemplo concierne a todos los integrantes de una sociedad por igual. Ese es la base de la democracia, porque en ella convive una red equitativa de influencias mutuas que le dan sentido. Así, todos los ciudadanos serían ejemplares entre sí. Aunque sea así, es indudable que la responsabilidad de la ejemplaridad pesa especialmente en las personas que tienen más acceso a las funciones públicas. Comenzando "desde arriba". Esto es, desde quienes tienen mayor poder y responsabilidad, empezando por la jefatura del Estado y el sector de la gestión política y judicial, hasta los ciudadanos. Las correcciones, cambios, actitudes ejemplares deben exhibirse desde los lugares más altos de todos los espacios de poder, para que el resto ciudadano los vea, los valore, y finalmente siga su ejemplo. Eso supone un aporte al progreso social y al perfeccionamiento de las personas que la componen. Por ello resulta inaceptable que se permitan comportamientos nada ejemplares. Que se llegue a dar la sensación de producir conspiraciones para ocultar actos deleznables. Injustificables.

Porque permitirlos explica el manto de corruptelas de todo tipo y medida que abarcan a todas las instituciones. Concluyamos que, sin le ejemplaridad en todos los niveles de la función pública, no es posible que sobreviva el mismo Estado.

Estemos alertas. La democracia peligra.

  • Publicado en OPINIÓN

La infoxicación de las Fake News

Cuando se confunde al periodismo con una plataforma de fake news, es que hemos llegado al final del alcahuetismo amarillista. Entonces, en todo lo que participa ese tipo de anomalía profesional, también se convierte en fake. La mentira es tóxica. Quienes lo practican, intoxicadores. Su información es infoxicación. Sus pagadores los mantienen bien remunerados por eso, hasta ahora, su práctica resulta impune. En buena medida porque no se aplica el trabajo periodístico de confirmar la fuente. Inclusive, muchos profesionales opinan que la única fuente es la propia fuente de la mentira.

  • Publicado en OPINIÓN

Los adalides del fracaso y el Gambito

Después de un fracaso, los planes mejor elaborados parecen absurdos.”

Dostoievski

Probablemente el peor capitán naval de todos los tiempos fue Francesco Schettino. Este sujeto hizo naufragar un buque con más de 4 mil personas por impresionar a una bailarina moldava cuyo nombre es Domnica Cemortan. Esta joven se encontraba en el puente del Costa Concordia cuando el crucero chocó contra las rocas provocando, finalmente, que el barco encallara por la negligencia del capitán. Este episodio ocurrió el 13 de enero de 2012 en la isla de Giglio en la costa occidental de Italia. Murieron 32 personas.

  • Publicado en OPINIÓN

No es política, son negocios

“Todo poder es una conspiración permanente.”

Honoré de Balzac


Que no te confundan. No es por Bildu. Ni por las víctimas. Es por la “pasta”. Porque si los parlamentarios vascos dan su apoyo, permiten que el gobierno de coalición controle los presupuestos sin la decisiva injerencia de los históricos centros del poder económico de este país. Ese es el verdadero núcleo del conflicto que se dirime en estos momentos. Esta situación de la independencia política nunca pudo llevarse a cabo merced a las actividades de las puertas giratorias, y demás colusiones que enriquecieron a unas tramas más cercanas a la corrupción que al patriotismo vernáculo.

  • Publicado en OPINIÓN

La conjura de los torpes o como perder una moción de censura

Dicen que "torpeza es la condición o la característica de aquel que es torpe". Así, el concepto designa la falta de habilidad o de capacidad para la realización de determinadas tareas o para el desarrollo de ciertas acciones. Como, por ejemplo, llevar a cabo la acción política de modo coherente. Esto sería atender al interés general.

La farsa del postfranquismo

“Nunca los cetros y coronas de los emperadores farsantes fueron de oro puro, sino de oropel y hoja de lata.”

Miguel de Cervantes

En la práctica de los rituales sociales se suele decir que la costumbre refuerza a la costumbre. Entonces celebramos la navidad en el solsticio de invierno, en el hemisferio norte, y se dice que ha nacido Jesús. Y todos tan contentos. Nadie se pregunta la presencia del árbol navideño. Da la sensación que siempre ha estado allí. Que es inevitable. Como la monarquía diseñada directamente por el dictador.

La represión del pensamiento

“Y el pequeño hecho gritador que suena a lo largo de toda la

historia: la represión solo funciona para fortalecer y tejer lo

reprimido“. John Steinbeck


Por represión debemos entender a las acciones llevadas a cabo desde el poder para cohibir ciertas actuaciones políticas o sociales. El grado de violencia aplicada y la legitimidad de la legislación vigente serán determinantes a la hora de valorar su razonabilidad. Al menos en democracia deberían preservarse los derechos de expresión del pensamiento discrepante. Sin embargo, aún tiene España restos arraigados de legalidades represoras. Recordemos el “No te metas en política”.

El pensamiento mágico de Díaz Ayuso

“La superstición trae mala suerte”

Umberto Eco

Según el pensamiento mágico o conocimiento mágico, para el pensamiento occidental, consiste en una forma de pensar y razonar, basada en supuestos informales, erróneos o no justificados y, frecuentemente, sobrenaturales, que genera opiniones o ideas carentes de fundamentación empírica robusta. Hasta la más racional de las personas puede encontrarse frente a un sentimiento de esta naturaleza cuando la desesperación producida por fenómenos que se escapan de su comprensión, la invaden.

  • Publicado en OPINIÓN

La conspiración

“Aunque se partan nuestros corazones, no podemos flaquear; éstos son tiempos nuevos, señor. Hay una oscura conspiración en marcha, tan sutil que seríamos criminales si fuéramos a aferramos a viejos respetos y antiguas amistades.” 

Arthur Miller

La idea de conspiración suele estar vinculada a la estrategia que tiene el propósito de quitar el poder a otros por medios ilegales. Es un ejercicio de violencia porque se propone alterar ilegítimamente el orden público. La conspiración es fundamentalmente subversiva. Altera los valores que defiende la propia sociedad legítimamente constituida. Tal vez por ello, la corrupción es el entorno en el que se mueven los conspiradores.

  • Publicado en OPINIÓN

El registrador más joven

“¿Desconocer la historia le hace sentirse mejor?¿Cree que por no conocerla no ha existido?“

Julia Navarro

Según la RAE, por “desconocer” debemos entender el “no recordar la idea que se tuvo de algo, haberlo olvidado”. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que “desconocer” también es, “no advertir la debida correspondencia entre un acto y la idea que se tiene formada de alguien o de algo”.

  • Publicado en OPINIÓN

Cambalache

“No acepten lo habitual como cosa natural pues en tiempos de desorden sangriento, de confusión organizada, de arbitrariedad consciente, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer imposible de cambiar.”

Bertolt Brecht

Los perversos promotores del olvido

“Porque hay olvidos que queman y hay memorias que engrandecen...”

Alfredo Zitarrosa

El no recordar hace que se establezca la sensación de que lo olvidado no ha sucedido. En la España de la oscuridad de las sacristías y del resentimiento hacia los espíritus libres, se adoptó la técnica de arrancar las páginas de las barbaries cometidas. Ese fue el eje de la desaparición de la memoria. Pero no valoraron que el olvido hace que se diluya la identidad. Tal vez por eso tarareamos el himno. Se nos ha olvidado que debemos cantarlo con una letra que nos agrupe en los valores comunes. Pero no ha sido posible. Luego hay quién se sorprende de que las diversas nacionalidades de este país tengan una idea más clara de lo que son, respecto al nacionalismo castellano. En España, el olvidar se promocionó desde las más altas instancias del poder en la mezquina esperanza de que no rindiesen cuentas los responsables. Quizá su soberbia, la de los promotores del olvido, les impidió comprender que la Verdad es hija del Tiempo no del Poder.

La infamia de una España bajo sospecha

“Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.”

Jean Jacques Rousseau

La terrible realidad que soporta el ciudadano común ya no es una amenaza en ciernes sobre su calidad de vida. Se ha convertido en una realidad como consecuencia de la gestión de instituciones que no cumplen con su cometido. Simplemente parecen actuar como custodios de los intereses de una mínima porción de sus habitantes y de centros de decisión alejados de Madrid. El hambre y la desesperación no es una sospecha es una injusta realidad que hay que afrontar. Se incrementan bajo la desdeñosa mirada de quién dificulta la adopción de medidas que las afronten. La infame traición a España es algo frecuente.

La España oscura y el mito del héroe

Desde pequeños necesitamos héroes. Los cuentos infantiles están repletos de seres míticos que asumen aventuras necesarias para salvar a un reino. Luchar contra monstruos. Vencer a malvados. Devolver la felicidad a las personas. Es el mito del héroe que recorre su camino de realización.

Galicia: Entre picar piedra o hacer catedrales

Los arquitectos del equilibrio y las formas siempre procuraron la estabilidad en sus obras. Aún a sabiendas de que sólo era una ilusión. Pese a ello, crearon estilos, formas, volúmenes. En su intención procuraban una cierta armonía entre la parte y el conjunto. Eran conocedores de los efectos corrosivos de la corrupción de los materiales que la sostenían.

El complejo de Jonás de la izquierda española

”Tememos a nuestras máximas posibilidades. Por lo general nos asusta llegar a ser aquello que vislumbramos en nuestros mejores momentos, en las condiciones más perfectas y de mayor coraje”. Abraham Maslow.

La izquierda española suele estar a la defensiva. Muestra un nítido Complejo de Jonás. En cambio, la derecha y la ultraderecha, con muchos menores recursos intelectuales, ejecuta su manual una y otra vez sin el menor rubor. Para algunos la izquierda, tal vez como resultado de tener ese espacio restringido que los poderes fácticos le asignaron en la Transición, se intimida ante sus propias posibilidades y ante sus enemigos internos. Esas cadenas propias con las que se aprisiona han impedido que se llevasen a cabo las transformaciones necesarias para hacer de España una sociedad madura.

Los insignificantes

Cuando los insignificantes hablan de gobierno ilegítimo, es que no piensan en grande. En el fondo, no piensan en la capacidad de los ciudadanos en movilizarse para cambiar las cosas. Cuando la gente percibe que los insignificantes no creen en ella… esa gente no cree en esos dirigentes. Y los insignificantes se reúnen. Y creen que pueden ser mayoría. Y creen hacer Historia. Pero no aceptan que en una elección todas las papeletas valen igual. Los votos valen igual. La insignificancia no confía en la capacidad de las personas para elegir. Para moverse hacia el encuentro con la Historia. No estiman a los ciudadanos. En el fondo los desprecian. Los insignificantes se tornan violentos desde una impunidad diseñada. Pero son cobardes frente a la Justicia realmente democrática. Los insignificantes se creen inviolables.

Por la cara

“El trueno asusta a los niños; las amenazas a los hombres tontos.”

Demófilo

Es curioso que se haya perdido el decoro en las sesiones parlamentarias. Fiel reflejo de las carencias que no disimulan los sastres y modistas contratados por sus señorías. Tampoco los gabinetes de imagen. Cuando se exceden ciertos límites, se pierde la elegancia y se manifiestan las limitaciones de una adecuada formación para representar la voluntad de los electores. Entonces, en lugar de “dar la cara” por el interés de las personas a las que se representa, se termina realizando esas funciones “por la cara”. Es territorio de audaces y arribistas. En general al servicio de intereses particular que colisionan con el interés general. No aplican patriotismo. Sólo justifican su financiación.

Los farsantes ideológicos que manipulan la voluntad electoral

“El favor de las personas innobles sólo puede conseguirse por medios innobles.”

Séneca

 

Por farsante, término que proviene del mundo teatral pero se amplía a las conductas sociales, debe entenderse a  la persona que miente o engaña. Especialmente, significa que finge lo que no siente o se hace pasar por lo que no es para obtener algún provecho de ello. Son personas que, por una frustración vital, quizás no se sienten a gusto con su vida y prefieren inventarse una, las que ellos consideren, vida perfecta. Aunque esa sería una posibilidad justificada al deberse a perturbaciones de la conducta. Lo esencialmente grave, en cambio, es el caso de aquellas personas que hacen uso de ese fingimiento para el engaño de aquellos a quienes dice representar o defender.

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