Es hora de diferenciar la dimensión económica de la social
- Escrito por Alberto Vila
- Publicado en Opinión
Cuando se habla de Modelo, nos referimos a un esquema simplificado de la realidad. Un Modelo Económico, por tanto, define la Política Económica con la que gestionar los recursos reales y potenciales de una sociedad. Precisando conceptos. Un modelo económico consiste entonces, en el conjunto de valores y principios que van a definir la acción económica. De aquí, la política económica define las reglas claras del funcionamiento de los agentes que operan los recursos públicos.
Por tanto. No es igual un modelo económico neoliberal que uno social. Aunque ambos exijan del esfuerzo y del talento. Sus finalidades difieren. En concreto, en el modo de distribuir los beneficios. Por ejemplo, si entendemos que la sociedad es el ámbito en el que se perfecciona el individuo el modelo será social. Este será el escenario de la búsqueda del desarrollo de los individuos.
Por el contrario. Si se concibe que la sociedad es el campo en el que sobrevive el más fuerte. Entonces estaremos en presencia de un modelo neoliberal o, para ser actuales, trumpista. En donde la fuerza prevalece al derecho a la convivencia. En materia, por caso, de apropiarse del esfuerzo ajeno. Este será el escenario de la búsqueda del mero crecimiento de los beneficios empresariales a costa de quién sea.
Como se puede observar. El crecimiento atiende a los aspectos meramente cuantitativos de la gestión económica de un Estado. En cambio, el desarrollo, se ocupa de que ese crecimiento sea equitativo para todos los integrantes de dicha sociedad económica. En resumen. El crecimiento es cuantitativo. Al contrario del desarrollo que es, además, cualitativo.
Llegados a este punto resulta más sencillo entender los comportamientos políticos que conllevan ambos modelos. También, en que dimensión se encuentran.
La Dimensión Económica sólo se ocupa del crecimiento económico. De los beneficios obtenidos. No tiene en cuenta la situación de los individuos que crean esa riqueza. En esta dimensión, el interés manifestado por los centros de poder, es lograr la máxima desregulación de los controles institucionales contra el abuso y la corrupción, para consumar la inequidad. Algunos la llaman eficiencia. Es el reino de la corrupción. De la privatización de lo público en favor de unos pocos.
La Dimensión Social fue bien considerada en el siglo XX. En particular en su segunda mitad. Los centros de poder necesitaban oponerse al “peligro comunista”. Fueron tiempos en los que se produjeron los mayores avances en materia de derechos sociales. Algunos los llamaron justicia social. En ella, la vivienda, la salud, la educación, los movimientos sindicales, por mencionar algunos, tuvieron su escenario. Aquí tomó cuerpo la idea de progreso. De derechos humanos. De Justicia Social. De protección de los recursos públicos.
Tal vez, en estos tiempos tan injustos, en donde prevalece la razón de la fuerza por sobre la fuerza de la razón, que debamos replantearnos recuperar la dignidad que están atacando desde todas direcciones. No permanezcamos impasibles. Evitemos el despojo.
Alberto Vila
Economista y analista político, experto en comunicación institucional.