Del puño de hierro al guante de seda
La Gran Misa anual de la Seguridad Occidental en Munich se ha oficiado con una resignación apenas barnizada de una esperanza forzada en la supervivencia del Orden Liberal Internacional. Después del puñetazo del año pasado, propinado por el Vicepresidente norteamericano, D. J. Vance, ahora le tocó el turno al Jefe de la diplomacia, Marco Rubio, que aplicó una palmadita paternalista en guante de seda.
- Publicado en Opinión
- Escrito por Juan Antonio Sacaluga