La ilusión de veracidad hace que consideremos más creíbles aquellas afirmaciones que escuchamos más de una vez. Tratando de conocer cómo se forma la opinión nos topamos con que una opinión se forma a través de un proceso complejo que combina factores personales, sociales y cognitivos. Para que esa selección de los mensajes “diseñados” horaden y aniden en la mente de los públicos, es imprescindible controlar la emisión y difusión de los mensajes. Los dueños de los imperios tecnológicos están en ello cada vez con más implicación. Que se lo digan a Lula.
El propósito es concentrar más poder. Empobrecer a las grandes mayorías. Convencerlas de que es imposible que puedan cambiar el statu quo. Reformar el mundo tal como lo conocemos. Conseguirán que el big data sea dirigido desde una IA global. ¿Insólito? ¿Increíble? Los hechos nos conducen hacia ese destino.
La gestión Milei en Argentina es un desastre en todos los aspectos de la vida de una gran mayoría de sus ciudadanos. Aunque menos para los que ya se han beneficiado de sus decisiones. Cuando se le concedieron plenos poderes, más allá del parlamento, en los comienzos de su mandato. Entonces se enterraron las posibilidades de recuperación de aquel país. Así se entregaron territorios a potencias y grandes inversores extranjeros. La pérdida de soberanía no solo fue territorial. También económica y política. Simultáneamente, empobreció a trabajadores y pensionistas. Para ello requirió de una Suprema Corte cómplice. En Argentina ese órgano es competente en materia constitucional. Además, Milei, tiene el respaldo del Sionismo Internacional y consecuentemente de Trump.
El respaldo de Donald Trump es clave. Trump es, en sí mismo, un enorme movimiento de ruptura del orden internacional. Este multimillonario pelirrojo, entró en la Casa Blanca en 2017 en sustitución de Barack Obama. Pero es que, además, Trump, especialmente ahora durante su segundo mandato, está ofreciendo unas diferencias muy marcadas con lo que tradicionalmente ha sido el Partido Republicano. Su mera entrada en política. Siendo un empresario habitual que se mueve en los negocios turbios. Con varias bancarrotas a sus espaldas e incapaz del más mínimo decoro. ya supuso el movimiento del equilibrio sobre lo que era posible en la política estadounidense. Los mega tecnócratas aplicaron sus algoritmos. Para que finalmente los votantes, con sus papeletas, hicieron el resto. Con su entrada en la cúspide de la Administración estadounidense se normalizó la figura del magnate neoyorquino y se hizo posible todo lo que ha venido después. Desde los golpes de estado. Hasta el intento global de transformación autoritaria que pretende este empresario.
El discurso de la ultraderecha se basa en la carencia de propuestas. En la destrucción del rival. En la creación del caos que supone romper todas las reglas. Modelo Trump, MILEI, Feijoo, Abascal. Miembros de la corriente mundial que quiere todo el poder. Además de la injerencia extranjera en materia económica y militar, También están las operaciones de lawfare que exigen el control de la justicia.
Por ello este movimiento internacional no admite discrepantes como lo es un gran sector de españoles junto a su gobierno. Los amos del modelo mandan a Milei para demostrar la impunidad del relato. Aquí tienen el Tribunal Supremo. También los imperios mediáticos. Todo sumado a los siervos del Sionismo. La ecuación para cerrar el modelo requiere del Constitucional.
Feijoo lo acaba de declarar. Ya han dicho lo que quieren. El resultado está en tú voto.





