A los jóvenes socialistas presos
- Escrito por F. Pérez de Vega
- Publicado en Poetas
¿Y quién os lleva á la prisión obscura,
jóvenes socialistas? ¿Quién osado
detiene la palabra que fulgura
maldición contra un régimen viciado?
Loco ha de ser, y en su mayor locura,
por bastardas pasiones inspirado,
no duda hollar, con torpe desafuero,
pechos valientes, voluntad de acero.
Roba á vuestros hogares la alegría,
sorprende en vuestros brazos los amores
de la amada y la esposa, y su osadía
llega hasta despertar vuestros rencores.
Sólo puede una infausta tiranía;
sólo puede una secta de traidores
robar á un hijo, sin ventura, el tierno
beso sagrado del hogar paterno.
Y á vosotros, yo sé, con harta pena,
que, sin causa ninguna y sin delito,
una injusticia bárbara os condena
la libertad ahogando en vuestro grito.
Sereno el pecho, pero más serena
vuestra conciencia, se alzará al maldito
Solón que engendra tan impuras leyes,
que acatan pobres y que burlan reyes.
Pero, ¿quién sabe? En la revuelta lucha
vencerá la razón al despotismo,
y aunque traidora, su perfidia es mucha,
caerá por siempre en insondable abismo.
Ya la explotada multitud escucha
la voz de redención que el Socialismo
sobre esta pobre sociedad dormida,
cual manto extiende de consuelo y vida.
Tradiciones, leyendas y misterios
de una famosa religión cristiana,
todo yace en los yertos cementerios
que alzó, á su paso, la flaqueza humana;
no fué la insidia, no los improperios
los que la hicieron derrumbarse ufana,
el canto fué que á la moderna lira
rayos de luz y libertad inspira.
Todo á muerto en el mundo de lo ignoto:
los dogmas de la fe, las religiones
que ilustraron un tiempo no remoto
con sus dioses, milagros y ficciones.
Roto ya el velo misterioso; roto
el temor de ignorantes corazones,
triunfar veré la juventud briosa
hoy encerrada en la prisión odiosa.