¡Quiero Vivir!
- Escrito por A. Ras
- Publicado en Poetas
Gladiadores: del mundo el ancho estadio
de circo sirve á la violenta lucha,
al combate sin fin por la existencia.
¡Luchemos, pues! Que el aire que respire
nuestro ávido pulmón y que la tierra
que pise nuestra planta triunfadora
y el agua que refresque nuestras fauces
conquiste nuestro esfuerzo en buena lid.
Aire, luz, horizontes, ¡todo es nuestro!
¡Quiero vivir!
Venimos á este mundo sin defensa
inermes y desnudos como todos,
el cerebro por arma, por teatro
el Universo entero, y como premio
la tierra fecundísima y sublime;
centenares de seres la disputan.
¡Luchemos, pues! Luchemos incansables
y el que caiga, que caiga. No merece
gozar del triunfo y bélico festín.
La vida es lucha y el combate vida.
¡Quiero vivir!
La tierra es una amante generosa,
providencial y enamorada siempre;
pero sólo derrama sus tesoros
sobre el fuerte varón que la conquista:
no es blanda Venus, ni rizado Adonis
podrá dormir su natural bravio.
Sólo producen trigo los terrenos
que abrió la cruel reja del arado.
¡Luchemos, pues, que el premio nos espera!
¡Razón! ¡Fuerza! Palabras y palabras.
Es la fuerza razón, razón es fuerza,
y sólo porque es fuerza verdadera
domeñará á la fuerza menos fuerte.
Descartes y Copérnico son fuerzas;
la Inquisición y el despotismo débiles.
Adoremos la fuerza que transforma,
que crea destruyendo y que destruye
cuando al crear su evolución prosigue.
Brindemos por la fuerza, ora se llame
revolución, evolución ó número,
ley ó cosmos, en fin.
¡Llenadme la ancha copa de la vida!
¡Quiero vivir!
Si alguna vez nostalgias de la muerte
sintió mi corazón ó mi cerebro,
hoy las destierro para siempre. Hoy siento
sed de combate y hambre de pelea,
fiebre de guerra y ambición de lucha.
¡Luchemos, pues! Y si consigo el triunfo,
gozaré !a embriaguez de la victoria:
si caigo derrotado, no soy digno
de alcanzarla y sucumbo porque debe
mi ignorancia ó flaqueza sucumbir.
¡A conquistar el premio prometido!
¡Quiero vivir!
No más quietismo estéril é infecundo,
no más calma mortal de cementerio,
no más llantos seniles de impotentes.
La Verdad fulgurante se nos brinda.
¡Quiero aire, quiero luz, quiero mi parte
correspondiente en el común festín!
¡Quiero lucha, combate, movimiento!
¡Quiero vivir!
(Vida Socialista, junio de 1912)