El escudo de un mono
- Escrito por Enrique Amaré
- Publicado en Poetas
Refieren que en la casa donde había
un gigantesco mono, cierto día
que el mono cometió un desaguisado,
por temor al castigo, huyó al tejado,
llevándose cogido á un inocente
niño de pecho, con el que hizo frente
á sus perseguidores,
pudiendo asi escapar á sus furores,
pues cuando le apuntaba
algún arma de fuego, presentaba
al inocente niño por escudo,
y así burlarse pudo
de todo el vecindario
que comentaba este hecho extracrdinario;
pero por el escándalo atraído
llegó un desconocido
que exclamando: «¡Rediós y cuánto eunuco!»
echándose á la cara su trabuco,
se oyó un tiro, el monazo se desploma,
y de este modo terminó la broma,
haciendo más notable este suceso,
que el inocente niño quedó ileso.
¡Cuántos bribones viven solamente
por tener por escudo á un inocente!
y explotando flaquezas,
acaparan honores y riquezas;
mas tal vez esos seres desdichados
cuando estén más ajenos y confiados,
sufran un escarmiento
como el astuto mono de este cuento.