La mendiga
- Escrito por Gonzalo Díaz-López
- Publicado en Poetas
¡Una limosna por Dios
pa mi madre, que está enferma!
mendigando está una niña
andrajosa, triste, anémica,
á la puerta de un gran templo
donde el lujo se congrega
para rogar á los santos
lo que les sobra en la tierra;
con su carita menuda,
tan blanca como la cera,
va trotando la chiquilla
lo mismo que una muñeca
que, por resorte, gritara:
¡pa mi madre, que está enferma!
Las damas no se percatan
del son de esa cantinela,
oída al pie de sus autos;
pensando en graves problemas,
como la misa de réquiem,
como el sermón, la novena,
las flores á San Antonio,
los adornos de la fiesta
en que hablará el padre Carpió,
un sabio de nuestra iglesia,
así, displicentes, bajan
del coche, como princesas
de un reino de servidumbre,
de esclavitud y vileza,
sin hacer caso del llanto
de la pobre rapazuela,
que llora, mientras demanda:
¡pa mi madre, que está enferma!
Las damas van á rezar,
con unción de feligresas,
al Dios que depara dones
y mercedes en la tierra
á quien menos necesita
de su santa omnipotencia;
al Dios que consiente el hambre,
el dolor y la miseria
de aquella pobre chiquilla,
que, mendigando en la iglesia,
entre sollozos, exclama:
¡Pa mi madre, que está enferma!...
(Vida Socialista, marzo de 1912)