El barón de Maldà, es decir, Rafael de Amat y de Cortada nos ha legado Calaix de Sastre (Cajón de Sastre), es decir, en su diario personal de cincuenta y dos volúmenes, que escribió entre 1769 y 1819, un texto fundamental del costumbrismo catalán y una fuente interesantísima para conocer la Barcelona de la segunda mitad del siglo XVIII, y que podemos consultar en el Archivo Histórico de Barcelona. En todo caso, el diario del barón refleja la vida de las clases altas de Barcelona, y no de los grupos humildes, con alguna excepción, pero siempre en relación con los criados que constituían el colectivo con el que esas clases elevadas tenían más contacto.