La labor socialista en el saneamiento del arroyo del Abroñigal (Madrid)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Un asunto poco conocido en relación con la labor de vivienda social que emprendió el socialismo madrileño con la Ciudad-Jardín, hoy situada en el distrito de Chamartín, al final del barrio de la Prosperidad y colindante con la M30 tiene que ver con el hecho de la Cooperativa de la Casa del Pueblo se hizo cargo del saneamiento con alcantarilla del arroyo del Abroñigal, en lo que hoy es esa fundamental vía de circunvalación de Madrid.
La Cooperativa fue consciente de que existía un grave problema de urbanización y saneamiento del mencionado arroyo en el término municipal de Chamartín de la Rosa. Las vaquerías que se habían ido instalando en la orilla derecha del arroyo, surgiendo la carretera de Hortaleza verían las aguas sucias al aire libre, lo cual producía malos olores y contaminaba. A los Ayuntamientos de Chamartín y de Madrid correspondía, realmente, sanear la zona. La Cooperativa intentó que se arreglase emprendiendo distintas gestiones con nulo éxito.
En vista de esta situación la Cooperativa formó otra Cooperativa con los vecinos de la barriada, solicitando al Ayuntamiento de Chamartín permiso para construir un tramo de alcantarilla de 420 metros. Los socios de dicha Cooperativa fueron 53.
El consistorio dio el permiso correspondiente a condición de que la alcantarilla revirtiese al Ayuntamiento en el plazo de 25 años.
Pero al intentar construir la alcantarilla surgió un problema con el Ayuntamiento de Madrid, y era que forzosamente la misma debía verter al colector que dicho consistorio tenía construido y que correspondía con la corriente natural de las aguas. El Ayuntamiento quería cobrar a los vecinos de Chamartín de la Rosa los mismos impuestos que a los propietarios de Madrid por acometer y verter al colector. La resolución fue recurrida sin éxito.
Por eso, no se había podido enlazar la alcantarilla con el colector, quedando las aguas fecales al descubierto en unos doce metros, con un grave peligro para la salud.
Los socialistas se lamentaban de que las administraciones no resolviesen estos problemas de saneamiento, es decir, lo que era su obligación, y tuvieran que ser los particulares los que buscasen soluciones.
La Cooperativa, además de los 420 metros de alcantarilla, había instalado 700 metros de atarjea tubular en distintas direcciones para que los vecinos acometiesen a las mismas, librando a la barriada del peligro de los pozos negros. Pero, al parecer, muchos vecinos no hacían las acometidas. Podría ser porque el Ayuntamiento de Chamartín no les obligaba a pesar de lo que decía el Estatuto Municipal. ¿Lo hacía por seguir cobrando el impuesto de los pozos negros y fosas sépticas?
En las obras de saneamiento, la Cooperativa se había gastado 68.000 pesetas.
Hemos trabajado con el número del 30 de junio de 1929 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.