Facilidades para los obreros en relación con la inspección de trabajo (OIT)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Dentro del intenso trabajo que realizó a comienzos de los años veinte sobre la inspección de trabajo la OIT desde Ginebra una cuestión que preocupó a sus componentes tenía que ver con la cooperación de los patronos y de los obreros en relación con los inspectores.
Así pues, se estimó que había que procurar que se dieran las mayores facilidades a los obreros y sus representantes para que pudieran exponer libremente toda falta o infracción de la ley en su centro de trabajo.
De ese modo, y en la medida de lo posible, el inspector pudiera proceder inmediatamente a una investigación respecto de la queja expuesta. La misma debía ser considerada por el inspector como absolutamente confidencial para que nada pudiera indicar al patrono o a sus representantes que se procedía a una visita de inspección como consecuencia de una denuncia.
Además, a fin de asegurar una completa cooperación de los patronos y los trabajadores y de sus organizaciones respectivas, y con objeto de mejorar las condiciones relativas a la salud y seguridad de los trabajadores, era de desear que la Inspección de Trabajo consultase de forma periódica a los representantes de las organizaciones patronales y obreras en relación con las mejores disposiciones que se pudieran adoptar, al respecto.
Como se sabido, el movimiento obrero luchó desde sus inicios por el establecimiento de un servicio de inspección laboral para que revisase el cumplimiento de la legislación sociolaboral que se iba aprobando. Este esfuerzo se coronó en la OIT.
Hemos trabajado con el número 4650 de 3 de enero de 1924 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.