El programa social de los republicanos federales en 1872
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En un anterior artículo aludíamos a la creación de un programa de medidas sociales por parte de los republicanos federales, redactado por una comisión y que se presentó a la Asamblea Federal Republicana de 1872. Dicho programa iba precedido por una crítica al colectivismo, que estudiamos, y después se detallaban las políticas que había que emprender para intentar atender a los graves problemas sociales existentes, pero evitando la colectivización de los medios de producción. Se trataría de uno de los primeros programas desarrollados de política social en este país que, en cierta medida, debía inspirar después la política en este sentido de la Primera República que, por varias razones, no pudo desarrollar, aunque se plantearan algunas reformas. Algunas de las medidas coincidían con el movimiento obrero, pero en otro sentido, se incidían mucho en las cuestiones crediticias.
Los republicanos federales pensaban que la República federal debía ofrecer condiciones al obrero para que pudiera desarrollarse en plenitud su ser y para ello había que emprender lo siguiente:
-Reducir la jornada laboral
-Fin del trabajo en los talleres de los niños menores de nueve años.
-Alejar a la mujer del trabajo fabril, especialmente las madres.
-Establecimiento de escuelas gratuitas en la primera y segunda enseñanzas, y escuelas profesionales.
-Fomento de las cajas de socorros mutuos y amparo de los “inválidos del trabajo”.
-“Suavizar la guerra entre el trabajo y el capital”, y ya que se reconocía que la República no podría acabarla, organizar jurados mixtos de jornaleros y capitalistas, elegidos por todos los miembros de ambas clases para dirimir las cuestiones salariales.
-En todo caso, permitir las huelgas donde no sea posible el establecimiento de los jurados, y donde no estuvieran aún establecidos.
-Fomentar que los jornaleros (obreros) fueran siendo los empresarios de su propio trabajo como medio de emancipación.
-En consecuencia, de lo anterior, la nación, el estado y el municipio tenían que ser los titulares de los servicios en las distintas escalas territoriales.
-El desempeño de estos servicios debía realizarse a través de las asociaciones de jornaleros (interesa destacar que los republicanos empleaban este término mas que el de obrero), que se fueran constituyendo.
-Para facilitar las condiciones de los servicios había que mejorar el crédito, aspecto fundamental del programa republicano federal. Los beneficios de la emisión de los bancos redundaban exclusivamente en favor de los banqueros, por lo que había que emprender una reforma del crédito para bajar el interés. Los bancos debían quedar reducidos a ser meros entidades administrativas destinadas a facilitar y aumentar, por el uso del crédito, las relaciones entre el capital y el trabajo. Se afirmaba que en el momento presente en materia de banca había una libertad total, pero eso no impedía que las entidades de la nación, el estado y el municipio los fundasen sobre nuevas bases porque eran más justas, para que haciendo competencia con los demás, se vieran obligados a entrar en la nueva dinámica. Así pues, había que emprender una reforma bancaria para que las entidades financieras se dedicaran a aplicar el capital recibido al fomento de la agricultura, la industria y el comercio, además de favorecer a las asociaciones obreras.
-La República debía considerar que el principio de propiedad, por su doble carácter individual y social, estaba subordinado a los intereses humanos.
-Había que mejorar las leyes sobre arrendamientos en favor de los colonos e inquilinos.
-Había que hacer prevalecer por medidas fiscales el censo sobre el arrendamiento y autorizar la redención del censo por partes.
-Fomentar el sistema de amortización de los capitales por del pago de una prima de amortización, unida a la renta o al canon.
-No consentir la sucesión intestada en la línea colateral sino hasta el cuarto grado civil, conforme estaba establecido por las leyes de la Novísima Recopilación, vigente en este punto hasta 1835.
-Imponer un impuesto fuerte sobre las “traslaciones” de dominio por simple derecho de sucesión testada o intestada, o por cualquier otro título gratuito.
Hemos consultado el número del 28 de marzo de 1872 de La Ilustración Republicana Federal, y nuestro trabajo en El Obrero, de diciembre de 2020, “Sobre el colectivismo en la Asamblea Republicana federal de 1872”.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.