Generoso Plaza, los segadores extremeños y el socialismo, en 1910
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Generoso Plaza fue viajante de comercio y propietario de una fábrica de alpargatas. En 1903 ingresó en las filas socialistas en Burgos, y estuvo en la fundación de las Juventudes de dicha localidad castellana. Escribió en distintas publicaciones socialistas en el primer tercio del siglo XX, y solamente sabemos que seguía siendo socialista en tiempos de la República. En el verano de 1910 de la experiencia de un viaje por Extremadura publicó un artículo en Vida Socialista donde relató la extrema explotación que seguían padeciendo los segadores, la inercia, la falta de lucha y, por consiguiente, la necesidad de propagar el socialismo en aquellas tierras.
Plaza se había encontrado las mismas cuadrillas de “harapientos y escuálidos segadores”. Pasaban los años y siempre veía a los mismos hombres que venían a segar, en un miserable aspecto de parias, y de mirada de esclavos.
El socialista burgalés explicaba que había pasado el tiempo, había habido grandes conmociones por las luchas sostenidas en otras partes de España, entre los explotados y los explotadores, pero no había oído ningún grito de rebeldía desde Extremadura. Año tras año segaban y recogían las “doradas espigas”, que otros hermanos suyos, esclavos también, habían esparcidos en el invierno.
Plaza se preguntaba si allí la extrema explotación había convertido a los trabajadores en hombres sin voluntad, sin ningún instinto de lucha, es decir, la especial dureza de su situación parecía la causa de la falta de un hombre con energía y consciente para que organizase la lucha.
El artículo de Generoso Plaza era, sin lugar dudas, duro, relataba que año tras años venía presenciando los mismos “cuadros de dolor y de indigencia”, siempre las mismas “rancherías con las calderas colectivas” con un rancho peor que el de algunos presidios, los mismos salarios bajísimos, con el “odioso sistema de destajo”, de excesivas jornadas de trabajo y con la figura del intermediario conocido como “manijero” (mayoral o capataz de una cuadrilla de trabajadores).
¿Cuántos años debía continuar esta situación?
Por eso, había que propagar las ideas socialistas, más allá de los muros de la ciudad, es decir, Plaza estaba tocando un tema que tardó en poner en marcha el socialismo español, y que no era otro que el de preocuparse por el campo español y no sólo de los trabajadores en la industria y de la ciudad. Sin el concurso de los obreros del campo era imposible realizar en España la tarea revolucionaria, terminaba afirmando nuestro protagonista.
Sobre el movimiento obrero extremeño: Fernando Sánchez Marroyo, “Aproximación a la historia del movimiento obrero y campesino de Extremadura (1868-1939), en Alcántara. Revista del Seminario de Estudios Cacereños, nº 1, (1984), págs. 25-38, y del mismo autor “Las organizaciones obreras en Extremadura durante la Segunda República”, en Investigaciones Históricas: Época moderna y contemporánea, n.º 10 (1990), págs. 123-164. También estaría el trabajo de Fernando Ayala, “Orígenes del movimiento obrero en Extremadura”, en la Revista de Estudios Extremeños, vol. 58, nº1 (2002), págs. 171-184.
Sobre Generoso Plaza debemos acudir al Diccionario Biográfico del Socialismo Español.
Como fuente hemos empleado el número de 17 de julio de 1910 de Vida Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.