Rafael Heras y las ventajas de la cooperación de los trabajadores en 1930
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Recientemente, publicamos en El Obrero un trabajo sobre el ideal cooperativo en Rafael Heras. La importancia de este personaje del socialismo español en el ámbito del cooperativismo nos hace, como nos hará, regresar a su magisterio con el fin de conocer más profundamente sus ideas y el desarrollo del cooperativismo socialista. En este caso estudiaremos qué ventajas traía la cooperación según nuestro protagonista, a partir de un texto suyo de 1930. Heras no sólo realizó una intensa labor cooperativa, sino también pedagógica sobre las ventajas de cooperar. Estos artículos que publicó en El Socialista son una clara prueba de lo que decimos.
Por medio de la cooperativa los trabajadores se convertían en compradores y vendedores de ellos mismos, y se compraba lo que se necesitaba al por mayor. Después, los trabajadores no se contentarían con comprar en ventajosas condiciones, sino que procuraría que la cooperativa se convirtiese en fabricante de los artículos que compraba a los fabricantes particulares.
La cooperativa era una clara ventaja. La asociación de muchos consumidores permitía obtener ventajas en el precio de las cosas porque se compraba al por mayor. La cooperativa realizaba esa compra para todos los socios, los cuales adquirían luego la cantidad que les convenía.
La cooperativa beneficiaba a los socios de la ganancia que realizaban los comerciantes y fabricantes. Heras afirmaba que, en ocasiones, esa ganancia se realizaba por procedimientos ilícitos, pero que las cooperativas no podían emplear. Citaba los casos de la falta de peso o la adulteración de los alimentos. La cooperativa, por lo tanto, también se convertía en fundamental para defender la salud porque era inconcebible que los socios de la misma intentasen engañarse a ellos mismos, pesando mal o adulterando los alimentos.
Pero la fundamental ventaja de la cooperativa tenía que ver con la aplicación del principio de la ayuda mutua. Era una ventaja que alcanzaba hasta al no asociado porque en toda localidad donde funcionase una cooperativa el comercio veía que se ponía un freno a los abusos, ya que no podría vender a los precios que quisiera sin la protesta de los consumidores que conocían los que ponía la cooperativa del lugar. La cooperativa era quien establecía el precio justo, que el comercio se veía obligado a aceptar.
Pero Heras era consciente también de los problemas de las cooperativas, dada su experiencia. En este sentido, veía tres causas que podían llevar a que la cooperativa no prestase las ventajas señaladas.
En primer lugar, estaba el problema derivado de una mala organización técnica. Esto ocurría cuando no se ajustaba el mecanismo de acuerdo con los mejores procedimientos que seguía el comercio, si no puede superarlos.
En segundo lugar, estaba la falta de interés por parte de los asociados hacia su tienda, hacia su cooperativa.
Y, por fin, podía sufrirse la incompetencia del personal al servicio de la cooperativa y de los elementos directivos de la misma con responsabilidad en la gestión. Esta era la más peligrosa, según Heras, como así lo demostraría la experiencia, y como se había hecho patente en el último Congreso que había celebrado la Alianza Cooperativa Internacional.
Hemos trabajado con el número 6573 de El Socialista de 4 de marzo de 1930. También podemos acudir a nuestro trabajo, publicado en junio de 2021 en El Obrero, “Rafael Heras y el ideal cooperativo en 1929”.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- Pedagogía socialista con Manuel Cordero en Gijón en un momento de tensión (1923)
- Besteiro y el “fantasma del marxismo”
- En recuerdo de Melquíades Álvarez
- Aspectos organizativos de las agrupaciones socialistas femeninas argentinas
- La idea de fomentar la novela y el teatro socialistas a fines de los veinte