La sindicación de los futbolistas en los años veinte: una reflexión socialista
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En algunos trabajos hemos estudiado tanto la concepción socialista del deporte, como la visión de algunos socialistas sobre el fútbol y la cuestión de la profesionalización de los futbolistas. Pues bien, en este nuevo aporte nos acercamos a la visión que Aniceto García defendió las críticas vertidas contra la sindicación de los futbolistas en 1929. Aniceto García Fernández (1900-1980) fue tipógrafo y periodista que en El Socialista trabajó como redactor deportivo.
Al parecer, el interés de García sobre esta materia, además de como sindicalista de la UGT y miembro de la Agrupación Socialista Madrileña, se produjo a raíz del acuerdo tomado por los jugadores profesionales de fútbol de organizarse en Sociedad de Resistencia, que produjo la reacción de la prensa, especialmente de la católica, destacándose en esta crítica el Heraldo Alavés (un periódico cercano a la facción “mellista” del carlismo), y La Gaceta del Norte de Bilbao (de clara tendencia católica, conservadora y monárquica). Para García el problema era que los jugadores se habían dirigido a la Casa del Pueblo. Se decía que los jugadores se habían hecho socialistas.
García contestaba que el asunto no tenía tanta importancia porque parecía normal que todo aquel que dependía de un sueldo tuviera derecho a sindicarse. Además, nadie había protestado porque los clubes se uniesen. El periodista deportivo socialista recordaba que los clubes eran patronos, es decir, empresas porque el carácter de sociedades deportivas había desaparecido.
La prensa citada había cargado contra la sindicación porque aludía a que el propio diario El Socialista había afirmado que este hecho provocaría un aumento del precio de las localidades, pero, en realidad, el periódico obrero había afirmado que como consecuencia de la sindicación de los futbolistas era posible que los clubes aumentaran dichos precios alegando que pedían “tanto y cuanto”, además de preguntarse qué hará la afición que era la que había pagado las consecuencias del “abuso” al transformarse el fútbol en espectáculo de taquilla.
En todo caso, García opinaba que, si la Asociación de Trabajadores del Fútbol perseveraba, a pesar de los ataques que recibía, podía adquirir gran importancia y podrán defenderse de la explotación que querían hacerles víctimas los clubes. Además, podía servir de ejemplo para los periodistas deportivos de Madrid, que en su día fundaron una Asociación, y en el primer caso en que tuvo que defender a un miembro de la misma al que se le agredió en un campo de fútbol, dejó de existir por los manejos de algunos.
En conclusión, Aniceto García estaba defendiendo el derecho de unos trabajadores, los jugadores profesionales, que recibían un sueldo, a organizarse sindicalmente.
Hemos consultado el número 6411 de El Socialista, de 27 de agosto de 1929.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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