La puerta de Alcalá o el arco del Triunfo
Algunas diferencias hay desde siempre entre nuestra vecina Francia y España (país que ahora ha descubierto todo en la vida). Recuerdo yo algunas cosas importantes y diferentes cuando llegué a la tierra de Balzac, cosas interesantes de usos y costumbres que me ha costado probablemente asumir –como buena madrileña- y que ahora contaré de aquella manera. Es que recuerdo que Madrid es de las regiones más egocéntricas y como tal podría decir más cateta que existe a admitir todo lo externo, allí todavía no perdonan a el que se va a otros lugares y menos aún en el fondo acoge a el que viene después de haberse ido y además a quedarse después de haber aprendido más. A los madrileños no les gusta que se hable otra cosa que madrileño.
- Escrito por Rosa Amor del Olmo