“El socialismo y la libertad son inherentes”: reflexionando con Juan José Laborda en 1978
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
En este breve apunte de opinión nos acercamos a la intervención que el senador socialista por Burgos, Juan José Laborda, tuvo sobre el debate del artículo 38 del proyecto constitucional. Debemos recordar que el artículo 38 de la Constitución española se refiere al reconocimiento de la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Por su parte, los poderes públicos, también especifica este artículo, deberán garantizar y proteger su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación. Nos parece harto interesante la intervención para seguir ahondando en el carácter profundamente democrático del socialismo, y de su defensa de la libertad como método.
Laborda intervino para explicar la posición socialista en oposición al voto particular del senador por designación real, Luis Olarra Ugartemendia para que se suprimiera el término de “planificación” de dicho artículo 38.
El senador explicó que los socialistas no podían renunciar al significado considerado profundo que encerraba el término planificación, y que se interpretaba en el artículo en un sentido plenamente democrático, tanto en el contexto del mismo, como de todo el texto constitucional.
Pero, además, el Partido Socialista era una formación democrática, que entendía que los cambios económicos y sociales que favorecían la justicia y la igualdad desarrollaban también cotas superiores de libertad individual y colectiva, siempre que esos cambios fueran impulsados por la voluntad democráticamente expresada.
Laborda aludía a las imputaciones que les habían dirigido a los socialistas los senadores Bandrés y Xirinacs, y que recordarían, en su opinión a las imputaciones que la Tercera Internacional realizó en su día contra los partidos socialistas. Se refería a las acusaciones de colaboracionismo y a la supuesta inutilidad de las reformas que no atentasen inmediatamente al régimen capitalista, pero que el tiempo habían demostrado su falacia, siempre según Laborda. Las reformas emprendidas en muchos países habían sido profundas, y sostenidas por los trabajadores. Pero lo más importante para el objetivo de nuestro artículo era que recordaba que los partidos socialistas habían seguido un método para llevarlas a cabo, y que nadie desde la izquierda criticaba, refiriéndose a que nadie estaba dispuesto a destruir el Estado de Derecho, ni a desviarse del camino de la libertad. Por eso, la Historia había demostrado que socialismo y libertad eran inherentes.
Parece evidente que, ante los modernos cantos sobre la libertad desde la derecha frente a una izquierda que atentaría contra ella, no viene mal recordar no sólo textos como el de Laborda, sino también la propia Historia de lo que han sido y han realizado los socialistas, laboristas y socialdemócratas, incluyendo a los españoles.
Un resumen de esta intervención puede consultarse en el número del 8 de octubre de 1978 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.