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El síndrome de «hubris»


(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

- La GRAN AMENAZA del SIGLO XXI: El TRASTORNO PSICOSOCIAL en LA GOBERNANZA II -

En los últimos tiempos, psicólogos y psiquiatras de distintos lugares del mundo, preocupados por los perfiles de gobernanza mórbida, ha estudiado la psicopatología de un gran numero de dirigentes y lideres políticos.

El psiquiatra y psicoanalista austríaco-estadounidense Otto F. Kernberg analiza un tipo de trastorno narcisista de la personalidad acuñado por él: “el narcisismo maligno”. Constituye una variante de narcicismo que indica la presencia de una personalidad marcada por tendencias antipáticas, poco sociables y sociales, rasgos y comportamientos altamente autoritarios y ausencia de sentimiento de culpa y de conciencia autocrítica. 

En el año 2009, el psiquiatra británico David Owen y el psiquiatra Jonathan Davidson propusieron que el síndrome de Hubris fuese considerado como un trastorno psiquiátrico, (ya que no aparece clasificado para el DSM 5, que es el Manual de Diagnóstico y Estadística de salud mental DSMV) haciendo mención con ello de catorce síntomas que lo caracterizaban. Suelen ser personajes mesiánicos, excesivamente auto confiados, pueden presentar en ocasiones, ideaciones que podrían considerarse delirantes o al menos exacerbadas y alejadas de un proceso racional.

El síndrome de «hubris»: El término hubris o hybris (ὕβρις, hýbris) es un concepto griego que significa ‘desmesura’.

Simplificando mucho, se observa un cuadro psicopatológico, una mezcla de criterios diagnósticos del Trastorno narcisista de la personalidad, del Trastorno de la personalidad asocial o antisocial, del Trastorno de la personalidad histriónica y el trastorno límite de la personalidad TLP.

El mencionado Síndrome de Hubris está relacionado con el poder y, por lo tanto, cualquier persona en puestos de poder como los CEO de las corporaciones o persona que ostente un puesto de mando en cualquier organización, puede sufrir este síndrome.  Podría decirse que es una adicción al poder, querer sobresalir desmesuradamente sobre el entorno en el que tienen que liderar, suelen caracterizarse por su arrogancia y prepotencia, adquirido o desencadenado por el poder y potenciado por el éxito. Un ego desmedido y una visión envidiosa en muchas ocasiones de los entornos más cercanos.

El presidente fallecido de Venezuela, Hugo Chávez, así como George W. Bush, Tony Blair, Arthur Neville Chamberlain, Adolfo Hitler y Margaret Thatcher han sido algunos de los políticos que, según puso de manifiesto David Owen, padecieron el síndrome de Hubris.

Como contraposición terapéutica al 'Hubris' está la 'Nemesis', que devuelve a la persona a la realidad a través de un fracaso.

Némesis, la diosa de la retribución, hizo que Narciso se obsesionara con su propio reflejo en un estanque. Incapaz de alejarse de su imagen, finalmente se lanzó al agua y pereció ahogado.

El recientemente investido como Presidente de Argentina, Javier Milei, podría enmarcarse entre el síndrome de Hubris o el Trastorno límite de la Personalidad, aunque algunos reputados psicólogos Clínicos y psiquiatras argentinos, se decantan por el Trastorno Explosivo Intermitente, que se encuentra descrito en el DSM 5, (Manual de Diagnóstico en psiquiatría y estadística en salud mental a nivel global) como un trastorno mental, caracterizado por episodios recurrentes de comportamiento agresivo y violento, en los que podría existir una tendencia o disposición a establecer un culto a la personalidad.

La psicoanalista y politóloga argentina Nora Merlín, analizó la situación de Milei y habló de “fragilidad psíquica”, violencia y mesianismo.

Salvando las distancias, inmediatamente después de visualizar todos los improperios lanzados por Milei y su comportamiento histriónico exacerbado, aparece la imagen de un personaje que reaccionaba de forma excesivamente agresiva ante las malas noticias, y este no es otro que Adolf Hitler.

Aunque sería necesario profundizar en un diagnóstico diferencial, efectuado a consciencia, examinando al paciente de forma minuciosa y mediante un proceso clínico bien definido, lo verdaderamente cierto, es que estos personajes adolecen de un trastorno de personalidad, importante, tóxico y perjudicial para el colectivo de personas que pueda llegar a afectar o depender de sus decisiones.

Desde esta perspectiva, Javier Gerardo Milei, - que había sido un chico retraído, reservado, al contrario de su hermana, una mujer extrovertida que ha mantenido una importante influencia sobre él - , responde a un perfil que se encuadra dentro de los trastornos mentales más críticos, y que puede presentar un pronóstico reservado de desequilibrio emocional y distorsión cognitiva.

Es cierto que podemos encontrar muchas otras personalidades políticas, que puedan constituir un riesgo importante para la gobernanza, como Bashar Háfez al-Ássad o Xi Jinping con una ambición implacable por su imagen, gracias a un culto a la personalidad nunca visto en China desde que Mao Zedong o en mucho menor medida, José María Aznar egocéntrico, narcisista, autoritario con un nivel de autoestima exagerado que choca con la realidad, pero en ningún caso podrían llegar a alcanzar la peligrosidad de un perfil como el de Milei.

Sin embargo, el avance de los populismos de extrema derecha, que ha reunido a nutrido conjunto de mandatarios “sui generis”, como Silvio Berlusconi, o el nacionalista hindú Nharatiya Janata Party, comienza a ser extremadamente preocupante, ya que los Salvini, Marine Le Pen, Trump, Bolsonaro, Orban, Abascal, etc., han venido para quedarse (Steven Forti, Extrema derecha 2.0).

Solo la toma de conciencia a través de una educación social, una lucha por conseguir una comunicación veraz y el establecimiento de un pensamiento crítico junto al rescate de una ilusión que sea capaz de enarbolar el combate contra la ignorancia podrán, tal vez, vencer un futuro aciago, que ya ha comenzado su desarrollo.

Doctor en Psicología Social, Profesor Retirado de la Universidad de Barcelona. Docente de distintas universidades de España y América Latina.

Conferenciante, Asesor para la vinculación académica Internacional. - Ha sido Experto Internacional de la O.E.A, y Catedrático de la Escuela de Especialización de la O.E.A. (Panamá) y director de Proyectos del Fondo Social Europeo. UE.