El valor pedagógico de conmemorar el final de la dictadura frente a las tentaciones autoritarias
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Conmemorar y estudiar la dictadura franquista y lo que supuso Franco tienen un valor actual de urgente necesidad. Y lo tienen porque vivimos un auge de las tentaciones autoritarias en este país. En tiempos de banalización y blanqueo del franquismo, de odio a los inmigrantes, de negación de la violencia de género, de creciente homofobia, de mentiras en las redes, de tergiversaciones y manipulaciones por doquier, el estudio del franquismo puede ser muy aleccionador.
Si la derecha clásica no quiere hablar del franquismo sus razones tendrá, pero lo grave es como la extrema derecha rememora el franquismo como una supuesta época dorada y sus acciones van encaminadas a reproducir, en otro tiempo, es decir, el actual, algunas de las características del autoritarismo de aquella época, simplemente por su manera exclusivista de entender España, la política, la sociedad, la cultura o la vida y la sexualidad. Eso, con otros ropajes y en blanco y negro es lo que hizo el franquismo en el pasado, y eso, de forma digital es lo que hace la extrema derecha hoy.
Hay que hacer un esfuerzo por enseñar lo que es el franquismo, primero en la escuela, llegando a esa época, especialmente en el Bachillerato, hay que seguir investigando por parte de la historiografía seria, hay que continuar divulgando con rigor sobre lo que fue un régimen que, empleando todos los medios, configuró el tipo de España en la que había que comulgar o si no te quedabas al margen en el mejor de los casos, o terminabas en la cárcel, amén de otros castigos más duros, sobre todo al principio de su existencia. Y, además se permitió el lujo de interpretar la historia contemporánea española a su antojo para justificar que se sublevaran unos militares y por el fracaso de la sublevación hubiera una guerra, esa que el franquismo denominó de “salvación nacional”, y la Iglesia bautizó como “cruzada”.
Si un país moderno y europeo no estudia la parte negra de su pasado es muy difícil que se puedan sustentar los pilares de una democracia. Unos con su interesada desmemoria y otros con su beligerancia reaccionaria y autoritaria están minando esos pilares. Los primeros, es decir, los miembros de la derecha clásica, tienen una gran responsabilidad en esta materia, para que de una vez por todas asuman el pasado y que se unan al combate con las armas de la democracia contra las manipulaciones interesadas sobre el franquismo. No parece que estén por esa labor, pero otros sí lo estamos, y seguiremos con nuestro trabajo, aunque sea modesto.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.