Montajes políticos
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Tribuna Libre
Los personajes dedicados a fabricar montajes políticos a base de bulos, mentiras y argumentos que son indecencias montadas, con tal de hacer daño y destruir al adversario. Se empeñan en ensuciarlo todo, estén donde estén, toquen lo que toquen, hagan lo que hagan, prefieren situarse en medio de la podredumbre, caminar entre excrementos y espolvorear el ventilador con el objeto de regarlo todo de las heces fecales que salen de sus bocas.
Son en el peor sentido de la palabra, los seres más deleznables y corruptos, incapaces de mirar a ninguna estrella, con limpieza, porque su horizonte se pierde en las cloacas de lo mezquino y entre los pasadizos de las corrientes procedentes de todos los desagües del mundo .
Individuos tremendamente peligrosos, sin ética ni moral, dispuestos a lo que sea con tal de permanecer al lado del poder, aun cuando sea en las misiones más serviles y miserables. Se encargan con gusto y afición de realizar las acciones más vomitiva, porque sólo son felices instalados en la mal oliente basura.
Si nos asomamos a la realidad veremos que en muchas ocasiones supera a la ficción. Así el Tribunal Constitucional ha estimado parcialmente un recurso contra la sentencia de los ERE a Magdalena Álvarez, que le condenó a 9 años de inhabilitación por prevaricación. Esta anulación de la condena, le hace manifestar a la ex ministra y consejera que era un día de esperanza que tras “más de 15 años de persecución y de “cacería” que había sufrido.
En otro orden de cosas, vemos como ni el Jefe del Estado Español, Felipe VI ni Pedro Sánchez han recibido a Javier Milei, mientras que Isabel Díaz Ayuso lo hizo y le concedió la medalla internacional de la Comunidad de Madrid. Tampoco se reunió con el Presidente argentino, Olaf Scholz el jefe de Gobierno alemán que rebajó el nivel del cara a cara, cambiando sensiblemente el programa previsto,en apoyo a Pedro Sánchez.
De todas formas hay muchas ratas de alcantarilla, murciélagos de las más infectas cuevas, que no les importa mentir, difamar o calumniar, y no son conscientes que cada vez que hablan no sólo pierden puntos ante el común de los mortales, sino que se hunden más y más en abyectas aguas de los pantanos de la inmundicia.
No tienen clasificación alguna entre los miserables y acaban siendo considerados como traidores por todo el mundo. Su fin arrastrase en el fango, entre el desprecio y la ignorancia de quienes les pagan y la falta de respeto de quienes trabajan con ellos.
Más pronto que tarde se les agota su manantial de mezquindades y quedan al descubierto ante los ojos de los demás, no pudiendo engañar a nadie por mucho que se empeñen. En su locura, en su odio sin fin hacia todo lo que represente coherencia, honradez y limpieza, suelen presentar su peor cara y sale fuera con toda su sintomatología, el ser más cruel pero a la vez más indefenso, víctimas de sus propios rencores y de su sed de venganza.
Hablan con ardor y aparente pasión de todo aquello, por lo que sería mejor que callaran. Con enorme facilidad se pican y son muy susceptibles ante cualquier insinuación de los demás. Es la más evidente señal de su mala conciencia y van sembrando vientos, que luego recogen generosamente en forma de tempestades.
Son unos monstruos en el arte de incendiar todo lo que tienen a su alrededor, y aviso a navegantes, léase a gente dispuesta a comprar a mercenarios de este calibre, siempre acaban mordiendo la mano de su señor en cuanto este no está en el poder, dando la espalda a aquel que les dio de comer.
Cada día que pasa, sus aspavientos y amenazas ni asustan ni convencen a nadie y producen toda la sensación de un ser atormentado y aislado. Hemos de estar en alerta permanente ante estos doctores de la política basura, son como virus que donde penetran intentan contagiarlo o destruirlo todo.
Debemos mantenernos alejados de estos apestados sin dignidad y de sus despreciables intenciones. No sobran sus perversiones, sus estafas y sus engaños. Es necesario un compromiso ético; por parte de todos los demócratas, de aquellos que con nuestros aciertos y errores creemos en las bondades del sistema a pesar de sus dificultades; en expulsar de la vida política a estos mafiosos y alimañas que nada aportan y tanto daño hacen, que nos vacunemos contra sus falsas apariencias, contra sus discursos iluminados.
No son nadie fuera de la mierda y sienten un gran tractivo por el desastre. Afortunadamente, el pueblo es sabio y coloca a cada cual en su sitio, por mucho que intenten camuflarse o disfrazarse, los residuos acaban en el vertedero. Allí algunos podrán incluso reciclarse, con otros sólo cabe la total destrucción, es lo mejor para la humanidad.