Los intelectuales y el cambio social según Adolfo A. Buylla
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Adolfo A. Buylla (1850-1927) fue un fundamental pedagogo, jurista y catedrático de influencia krausista, miembro del Grupo de Oviedo. Para ingresar en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas en el año 1917 leyó un discurso titulado “La reforma social en España”.
También fue presidente del Ateneo de Madrid. Por fin, escribió distintas obras sobre legislación obrera, los trabajadores, las obras sociales y el socialismo. Pues bien, este intelectual reflexionó en el primero de mayo de dos años después, en 1919, sobre el papel de los intelectuales y el cambio social en un medio obrero, como era El Socialista en su tradicional número especial del primero de mayo. Interesa su opinión porque plantea desde fuera del socialismo una visión defensora del papel de los intelectuales en la reforma social en una cuestión de debate en el propio seno del partido socialista donde durante mucho tiempo imperó una visión exclusivamente obrerista hasta justo los primeros decenios del siglo XX con la irrupción de distintos intelectuales en la formación.
Para Buylla sería negar la realidad el hecho de que existía un potente movimiento en favor de la reforma social y en favor de la dignificación del proletariado, y que era protagonizado por los intelectuales, es decir, no por los propios trabajadores, que era lo que el marxismo defendía sobre el protagonismo obrero en su propia emancipación.
Los intelectuales se habrían adelantado en muchas ocasiones a las manifestaciones reivindicativas de las masas populares. La observación del estado de los trabajadores había llegado a la sensibilidad refinada de la cultura.
Eso explicaría cómo los moralistas, los juristas y los economistas de distintas épocas habían sido precursores de los movimientos populares cuando no sus impulsores decididos y siempre fieles intérpretes de los sentimientos y opiniones de los oprimidos.
Hasta los mismos filósofos habían reclamado su puesto en este grupo de impulsores. Por eso citaba a Sfein cuando en una obra sobre la cuestión social desde el punto de vista filosófico había afirmado que la cuestión social era más bien un problema filosófico que económico. Antes que la ciencia económica existiera la cuestión social ya habría sido tratada por los filósofos. Apenas un siglo que las elucubraciones económicas habían tomado el carácter de ciencia, es decir, estaba hablando de la economía política y luego de la economía en general como ciencia, pero hacía miles de años que los cínicos, Platón o Aristóteles habían estudiado la cuestión social desde el punto de vista filosófico y filosóficamente trataban de resolverla. Además, los padres reconocidos del socialismo reclamaban su filiación filosófica. Morelly, Mably, Rousseau, Saint Simon, Fourier, Proudhon, Lassalle, Marx y Engels preferían al título de economistas el de filósofos.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.