El “idealismo práctico” en la izquierda
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Puede parecer una contradicción proclamar el idealismo y apellidarlo de práctico pero no lo creemos así. El laborismo británico de hace cien años nos ofrece una lección para combinar ambas cuestiones que queremos compartir en estos momentos difíciles para la izquierda en todas partes.
En el programa electoral del laborismo en vísperas del primer acceso del Partido al poder en los años veinte, se hablaba de “idealismo práctico”. ¿Qué entendían los laboristas por ese tipo de idealismo.
Pues bien, en el programa se decía que el Partido quería estimular a los votantes para que se negaran a convertir las elecciones generales en una disputa partidista en torno a programas políticos “mezquinos y de regateos”.
Se convocaba a los ciudadanos para que realizasen un generoso y valiente esfuerzo en favor del derecho y la justicia, para que tuvieran fe en la posibilidad de crear una sociedad sana y bien ordenada, para que se opusiesen al “despreciable materialismo” imperante en ese momento, (y en el presente, añadiríamos nosotros), y para que tendiesen sus manos, al pueblo trabajador de todos los países, que solamente necesitaba libertad, confianza y una vida dichosa.
Así pues, nosotros interpretamos que, en realidad, luchar por ese ideal de libertad y de justicia para crear una sociedad mejor en todas partes sería algo realista, algo que se podría hacer, de ahí el lado positivo del pragmatismo.
Conocemos aquel programa político de finales de 1923 gracias a El Socialista, en su número del 5 de diciembre de 1923.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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