La lucha por las pensiones en el plano constitucional: el caso suizo (1925)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Llevamos un tiempo observando cierta proliferación de artículos y opiniones de supuestos expertos jóvenes sobre el hecho de que los pensionistas viven muy bien a costa de los jóvenes que nunca, supuestamente, podrían llegar a poder disfrutar de una pensión. Estas opiniones tienen mucho que ver con que en los últimos tiempos el Gobierno progresista haya subido las pensiones que motiva que haya personas, y sectores de opinión y de intereses privados cuestionen esas subidas, intentando atizar una especie de enfrentamiento entre jóvenes y mayores, un viejo mecanismo, aunque modernizado, para dividir a la población con argumentos completamente falsos y, por supuesto, interesados, algo parecido a lo que se hace entre trabajadores españoles y trabajadores inmigrantes en relación con los seguros sociales o el empleo.
Nosotros viajamos a la historia, a hace unos cien años para recordar el esfuerzo que se hizo a través de un ejemplo concreto muy interesante y peculiar, por cierto, sobre la conquista del derecho a jubilarse con una pensión.
A principios de enero de 1926 se insertó un artículo en El Socialista sobre el debate y referéndum suizo sobre las pensiones en el año anterior, y que remitía E. Ryser desde Ginebra.
Explicaba el autor del trabajo que el 6 de diciembre el pueblo suizo había sido llamado a un referéndum sobre si se autorizaba o no a la Confederación Suiza a legislar en materia de seguros sociales en caso de vejez e invalidez y en favor de los familiares de los fallecidos, es decir, sobre pensiones de viudedad. Todos sabemos que en Suiza se realizan muchas votaciones sobre distintos temas. Para que saliera adelante esa reforma era necesario el referéndum y el consentimiento de la mayoría de los cantones.
La importancia del referéndum estribaba en que había que añadir dos artículos a la Constitución de 1874, es decir, elevar a rango constitucional el sistema de pensiones.
El autor del trabajo explicaba que Suiza se había rezagado mucho en esta materia en relación con otros países europeos, aludiendo al ejemplo alemán, aunque la mayoría de los partidos incluían la legislación social en sus respectivos programas.
Pero no se había avanzado porque había intereses que lo habían impedido, especialmente en los medios de las finanzas y de la gran industria, que se negaban a contribuir para el seguro de vejez. Debemos recordar que estaríamos hablando de que las empresas debían aportar una parte de la financiación del seguro. Aludía también a que, en realidad, el Partido Radical en el poder no había querido nunca abordar la reforma. Al parecer, esa resistencia se había resentido porque la base social de este Partido, que estaba formada por el amplio funcionariado suizo, había padecido mucho a consecuencia de la Gran Guerra por la elevación del coste de la vida, y se había concienciado de la necesidad de una legislación y cobertura sociales. Muchos funcionarios, además, en consecuencia, se habían desligado del radicalismo y se habrían acercado al socialismo.
Al final, y en consecuencia de ese cambio social, se había ganado el referéndum y la mayoría de los cantones también había votado a favor. Por eso, como decía el articulista, ya no podía invocarse ninguna orden constitucional contra la aprobación de leyes sociales.
Algunas lecciones se pueden sacar de este ejemplo suizo.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.