El inicio del internacionalismo femenino socialista. Segunda Parte
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Clara Zetkin estuvo en la organización de la primera Conferencia Internacional de la Mujer en agosto de 1907, acontecimiento clave en la Historia del feminismo socialista, precisamente, por ser la primera, y en relación con el Congreso de Copenhague de la Segunda Internacional. En la Conferencia fue elegida como secretaria. La Conferencia reunió a delegadas de quince nacionalidades, en ninguno de los cuales estaba reconocido el sufragio femenino, excepto en Finlandia. En la Conferencia se leyeron distintos informes de las primeras organizaciones de mujeres socialistas, insistiendo en la imbricación de la lucha por la emancipación femenina con la de la clase trabajadora, en la doble lucha que defendía el socialismo, es decir, política y socioeconómicamente, con los partidos y los sindicatos.
El mensaje de la Federación de Trabajadoras suecas, firmado por Anna Sherky, Gertrud Mansen, Ruth Gustafson, Miss Lindley y Alma Tengdhal, explicaba que las mujeres suecas intentaban seguir el ejemplo del trabajo que estaban realizando en los demás países las mujeres socialdemócratas, y por ello se estaba intentando desplegar una red de clubes de mujeres socialdemócratas y de sindicatos por toda Suecia porque se reconocía que la mujer debía tomar parte activa en la lucha del proletariado por su emancipación. Las trabajadoras suecas afirmaban, por fin, que era necesaria la unión internacional con sindicatos y partidos porque todos estaban sometidos a la misma opresión y, por lo tanto, los intereses eran comunes.
Por su parte, la Liga Laborista Femenina de Inglaterra, organización fundada en 1906, se estaba encargando de organizar a las mujeres obreras para trabajar en unión con el Partido Laborista y conseguir representación parlamentaria y en el poder local. En ese momento ya contaba con veinticinco comités, había celebrado conferencias y realizando propaganda activa en favor de los laboristas. En la Conferencia la Liga estuvo representada por Mary McPherson.
En la Conferencia se aprobaron varias resoluciones. Seguramente la primera fue la que trataba de la reivindicación del derecho al voto.
En la misma se afirmaba que el voto activo y pasivo (poder ser elegidas) significaría para todo el sexo femenino la mayoría social sin diferencias de clase, y en la práctica se convertiría en un medio de participación en el poder político con el fin de poner fin a los obstáculos legales y sociales que se oponían al libre desarrollo y a las actividades de las mujeres. Esta resolución también trató de la diferencia con el feminismo considerado como burgués, siguiendo los principios de la lucha de clases. Las mujeres proletarias no debían confiar más que en su propia fuerza y en la de su clase para la conquista de los derechos de la ciudadanía. Además, el movimiento de las mujeres socialistas rechazaba el derecho al sufragio limitado para las mujeres porque eso se consideraba hasta un insulto a la emancipación política de las mujeres. La lucha era por el sufragio universal para todas las mujeres. Dicha lucha, se insistía, no debía ser en alianza con las feministas burguesas sino junto con los partidos socialistas que defendían el sufragio de las mujeres como una de las reivindicaciones más importantes para democratizar el derecho al voto. En consecuencia, era deber de dichos partidos socialistas luchar con toda la energía a favor del sufragio universal para todas las mujeres. En la lucha por conseguir el derecho al sufragio debían incluir el derecho a ese sufragio para las mujeres. En el caso de los países donde la democratización del sufragio universal masculino se había logrado o estaba muy avanzada, los partidos socialistas estaban llamados a entablar la lucha por el sufragio universal femenino. Y en esas luchas, era deber de las mujeres socialistas organizadas participar con todas sus fuerzas.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.