EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

La emancipación de la mujer y el socialismo. Cuarta Parte


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Cuando Clara Zetkin regresó a Alemania del exilio en 1891 pudo comenzar a desarrollar sus ideas y darlas a conocer a través del periódico Die Gleichheit: Zeitschrift für die Interessen der Arbeiterinnen, esto es, La igualdad: Diario para los intereses de las trabajadoras, que se publicaba en Stuttgart, y editado por Edith Ihrer que, en realidad fue la pionera del feminismo en el seno de la Socialdemocracia alemana a través de una serie de folletos, publicados en la década de los años noventa, además de su trabajo en el periódico. Es significativo que en primer número de la publicación se explicara que la causa última de la discriminación femenina no procedía de la legislación aprobada por los hombres, sino como resultado de las relaciones de propiedad determinadas por las condiciones económicas. Aun cambiando esas leyes seguiría la “esclavización” social de las mujeres, a través de la dependencia económica de sus explotadores. En cierta medida, aquí ya vemos una de las primeras formulaciones que podrían aplicarse desde el feminismo socialista contra el sufragismo porque éste lucharía contra la legislación discriminatoria de forma evidente, pero no contra las relaciones de propiedad y las condiciones económicas.

En 1894, Zetkin planteó una separación tajante entre ambos feminismos en un artículo publicado en Die Gleichheit. En el mismo dejó muy claro que ninguna organización consciente de mujeres proletarias no podía conectar con organizaciones del feminismo “burgués”. Las organizaciones de mujeres proletarias habrían superado ya las que consideraba prédicas feministas sobre la “armonía de intereses”. Eso suponía una traición a sus principios. Las feministas “burguesas” pretenderían conseguir reformas en favor del sexo femenino, pero en el marco de la “sociedad burguesa”, en una lucha de sexos, contra los hombres de su clase, pero no cuestionaban dicha sociedad. En cambio, las mujeres proletarias se esforzaban en una lucha de clase contra clase, pero en unión con los hombres de su propia clase, los cuales reconocían su igualdad, con el fin de la eliminación de la “sociedad burguesa”, en favor de la clase obrera. Terminaba afirmando que las reformas en favor del sexo femenino y en favor de la clase obrera serían un medio para un fin, mientras que las feministas “burguesas” las reformas en favor del sexo femenino, es decir, las primeras, eran únicamente su objetivo o meta final. Así pues, las mujeres socialistas defendían la revolución, frente al reformismo de las feministas.

Pero esta postura enfrentó a Zetkin con las feministas, algo que parecía lógico desde una posición socialista, pero también el seno de la propia socialdemocracia. En 1895 sostuvo una polémica nada más y nada menos que con el órgano oficial del SPD, el Vorwäts. El 9 de enero de ese año el periódico publicó una petición redactada por las feministas Minna Cauer y Lily Braun, así como por la socialista, Adele Gehrad, que pretendía hablar en nombre de las mujeres de todas las clases y de todos los partidos, con el fin de que se pusiera fin a las discriminaciones civiles que padecían las mujeres en Alemania, es decir, las leyes de asociación y reunión, muy lesivas para que la mujer pudiera desarrollar una vida política como la de los hombres. Cauer fue una educadora, periodista y activa feminista fundadora de destacadas organizaciones por los derechos de las mujeres alemanas entre finales del siglo XIX y principios del XX. Importante fue su lucha por el sufragio y contra la prostitución, además de defender el pacifismo cuando estalló la Gran Guerra. Por su parte, Lily Braun se destacó como escritora, y tuvo una cierta vinculación con el SPD por los dos esposos que tuvo, que pertenecieron al Partido. Por fin, Adele Gehrad combinó su vocación literaria de ficción con el compromiso social en defensa del cooperativismo y de las madres trabajadoras.

El periódico apoyó la petición y pidió a los afiliados del SPD que la firmaran. En ese mismo mes, Zetkin reaccionó y pidió que no se firmara porque la declaración había nacido en el seno de un feminismo claramente burgués, y señalaba que el hecho de que las feministas no hubiera buscado llegar a un entendimiento previo con las mujeres socialistas revelaba su desprecio.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.