Saint-Simon
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Henri de Saint Simon (1760-1825) era un noble de ideas liberales que propuso un desarrollo racional de la industria para superar los enfrentamientos sociales. Saint-Simon tenía una fe ciega en la ciencia como motor del progreso, que se alcanzaría a través del desarrollo de la industria, que debería organizarse. Se podría llegar una nueva sociedad, pero sin saltos revolucionarios, sino de forma pacífica. En este proceso existiría una clase industrial que, a través de un método persuasivo, convencería de la necesidad de que se traspasase el poder político a la misma. Esa élite proporcionaría el bienestar general. Esa clase estaría formada por los cultivadores, los fabricantes y los negociantes, es decir, lo que producían e intercambiaban lo producido. El gobierno político se transformaría, en consecuencia, en un gobierno de la administración de las cosas. Estas ideas aparecieron en tres de sus obras, El organizador (L’Organisateur), publicado en 1819; Del sistema industrial (Du système industriel), publicado entre 1821 y 1820; y el Catecismo de los industriales (Catéchisme des industriels), publicado en el año 1823.
Posteriormente, publicaría en 1825, Nuevo Cristianismo. En esta obra el autor se presentaba como portavoz de la clase obrera y consideraba que la emancipación de la misma era la meta final de sus aspiraciones. Proponía darle un sentido social al cristianismo como una fórmula para combatir el espíritu del egoísmo y los antagonismos. De ese modo se alcanzaría la sociedad industrial donde no habría ociosos.
Entre sus discípulos debemos citar a Prosper Enfantin, que se convirtió en el líder del movimiento sansimoniano que, en cierta medida, casi sería una especie de secta, enfatizando el componente religioso de las ideas sansimonianas. Enfantin, junto con Saint- Armand Bazard fueron proclamados como Pères Suprêmes (Padres Supremos), aunque muy pronto tuvieron diferencias de opinión entre sí. Bazard estaba interesado en la reforma política mientras que Enfantin deseaba más trabajar en lo educativo y en predicar para conseguir el cambio moral y social. Estas divergencias se agudizaron cuando Enfantin planteó sus ideas sobre las relaciones entre el hombre y la mujer. Abogó por acabar con la tiranía del matrimonio para el establecimiento del amor libre. Curiosamente, estos planteamientos surgieron en Enfantin a raíz de la lectura de las obras de Charles Fourier. Bazard y sus seguidores se separaron del movimiento. Enfantin dio una gran importncia, en consecuencia, el componente religioso del mismo con nuevos seguidores o adeptos.
En realidad, su comportamiento e ideas no dejaron de ser extravagantes, y el poder comenzó a sentir una gran preocupación por el movimiento.
Las ideas del sansimonismo influyeron, en cierta medida, en personajes como Garibaldi y Mazzini en la Italia del Risorgimento, pero también en el socialista alemán Moses Hess que intentó combinarlas con la doctrina de Hegel. Por su parte, parece evidente la influencia en el ruso Aleksandr Herzen.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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