Cartilla pacifista de Demófilo. Tercera Parte
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
Aportamos parte de un texto publicado, por partes, en Las Dominicales del Libre Pensamiento, publicación fundamental del librepensamiento, el laicismo y la masonería en el último cuarto del siglo XIX y primeros años del XX. Estamos hablando de la Cartilla Pacifista, cuyo autor fue Demófilo, es decir, Fernando Lozano Montes, un personaje fundamental en este ámbito y en el de la masonería. En esta tercera entrega nos acercamos a los medios de poner fin a las guerras.
“Medios para poner fin á las guerras
Hay guerras porque hay hombres que quieren dominar sobre los otros y explotarlos. Hay guerras porque hay reyes, sacerdotes y capitalistas.
El medio seguro de acabar las guerras es hacer que los pueblos se gobiernen á sí mismos; que todos los ciudadanos participen del poder político; que todos participen del poder económico. Afirmar la democracia, traer el socialismo: he ahí el medio de acabar las guerras.
Ya los progresos de la democracia han evitado que haya guerras en Europa desde hace treinta y cinco años. Ahora han estado á punto de venir á las manos Alemania y Francia, Las democracias socialistas de ambos países lo han impedido. Los socialistas organizados de Francia han declarado que quieren la paz. Lo mismo han hecho los socialistas organizados de Alemania. El representante del socialismo francés fué invitado por los socialistas alemanes para dar en Berlín una conferencia sobre la paz; el emperador alemán lo prohibió, pero el representante francés envió á sus compañeros alemanes el discurso en el cual se sellaba la paz entro los socialistas alemanes y franceses, y los alemanes en magna reunión de Berlín lo aprobaron unánimemente.
Reforzar eso pacto con el proletariado organizado de los demás países; he ahí la manera radical de evitar la guerra.
Depende así la paz de que los trabajadores lo quieran; de que aumenten y consoliden la democracia republicana; de que entren á formar parte del socialismo organizado.
Por eso cada niño debo preguntar á su padre:
—¿No formas parte de un Comité?
—¿No formas parte de un sindicato obrero?
Y si contesta negativamente, añadir:
-Pues haces mal, porque no ayudas á impedir la guerra, y por tanto, á evitar que ese monstruo venga un día y nos mate á todos.
(Continuará)
Fuente: Las Dominicales del Libre Pensamiento, número del 27 de octubre de 1905.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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