El estrecho de Ormuz y la gasolinera de Ohio
Estados Unidos no funciona políticamente como Europa. Y probablemente ahí reside buena parte de la dificultad para entender el futuro de Donald Trump.
En la vieja Europa los partidos son estructuras pesadas. Tienen memoria, cuadros, doctrina, aparato territorial, familias ideológicas reconocibles y una relación casi sentimental con parte de su electorado. Son organizaciones concebidas para durar. El votante europeo suele heredar una cierta cultura política, incluso cuando decide rebelarse contra ella.
- Publicado en Opinión
- Escrito por Manuel Peinado Lorca