Óscar Puente y el desmentido de los cien días de gracia
- Escrito por Antonio Campuzano
- Publicado en Opinión
De acuerdo con el cariz de las cosas, es decir, lo sucedido desde el 23-J hasta el 21 de noviembre, con la toma de posesión de carteras por los nuevos ministros, no era de esperar respeto y obediencia debida al período de 100 días de gracias al nuevo ejecutivo. Amén de la oposición central en la tramitación de la ley de amnistía, se dibuja una animadversión frontal hacia la figura pública de Óscar Puente.
El nacimiento de la revelación del vallisoletano en la investidura de Feijóo ha tenido su premio en el nombramiento ministerial. Y ha quedado acreditada la gran utilidad del perfil del representante del Pisuerga para atraer enemigos con imantación adicional. Diestro en blandir el verbo afilado, surtió de disonancias ya en septiembre al adversario del Partido Popular cuando tiró de aplicación en el manejo magistral de la aritmética.
Las sumas dan igual en Valladolid que en Mérida, que en Alcalá de Henares, lo que significaba que las mayorías dejan de serlo cuando la suma de minorías superan la de las primeras. Pablo Iglesias aproximó la conducta de Puente a la categoría “macarra”, ya en germinación la marginalidad de Unidas Podemos de la situación “pomada”. El dúo nostálgico Guerra-González agudizó sus ejercicios de vanidad para enfatizar su militancia socialista pero para deteriorar la imagen del portavoz de la formación en ocasión de sazón como la investidura frustrada del fustigador del “sanchismo”.
Se aseguró naturalmente el corifeo mediático habitual (Vallés, Herrera, Motos, Alsina, M.A. Aguilar, este último con mérito añadido al percibir distintas subvenciones ministeriales para sus ámbitos de actuación antes denominados chiringuitos). Jiménez Losantos habló de “simio” para referirse al ex edil vallisoletano. El ex ministro Corcuera renegó de Puente: “cómo este señor puede representar al partido socialista, lamentable”, coincidente, por otra parte, con las dudas sobre la idoneidad, tiempo ha, del vasco en la responsabilidad de Interior por designación de González. Joaquín Leguina torció el gesto para decir sentir “asco” por la intervención de Puente. Verdadera competición petulante-política y mediática contra Puente, todo ello antes de la entrega de la cartera de Transportes.
El relevo, ya con el hallazgo convertido en ministro, lo ha recogido la dirigente de la Comunidad de Madrid Díaz Ayuso. La lideresa, inseparable de su presidente Feijóo cuando hay comparecencias jugosas con exposición gráfica, ha vencido su adicción hacia el presidente Sánchez para desviar sus dicterios en dirección al titular de Transportes, quien no solo desmiente aflicción alguna, sino que parece encontrarse en la disputa del partido en su propio terreno de juego.
Puente parece haberse apuntado abiertamente a lo escrito por Milena Busquets, en “Las palabras justas” (Anagrama, 2022), “hay que oscilar entre la pasión y la sangre fría, sin detenerse en los términos medios”. De este modo, con o sin venia del espacio de Moncloa, ofrece el frente cuando de atacar se trata; los mensajes de redes sociales tienen algo más que desparpajo, contienen capa y espada en la defensa de su patrimonio político y de su responsabilidad departamental.
Tres semanas desde el cambio de cartera, tres meses desde el ascenso a la tribuna del Congreso de los Diputados, y un personaje del universo público ocupa la superficie de la diana, juego que contiene sus reglas: si cae el dardo en la zona sencilla, la puntuación es discreta; conforme los dardos se claven en los anillos más cercanos al centro, la puntuación sigue su curso multiplicador.
El ministro Puente va acumulando puntos a velocidad de vértigo, ya con el período de gracias de los 100 días en situación de abandono. Hay trayectorias que parecen más sólidas y de un gran potencial de entretenimiento.
Antonio Campuzano
Periodista (Ciencias de la Información, Univ. Complutense de Madrid), colaborador en distintas cabeceras (Diario 16, El País, Época, El Independiente, Diario de Alcalá), miembro del Patronato de la Fundación Diario Madrid.
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