Alvise, hacia el entorchado de “español del año”
- Escrito por Antonio Campuzano
- Publicado en Opinión
Alvise Pérez. Ya queda poco para ser nombrado “español del año”. El número dos de Se Acabó La Fiesta es analista informático y experto en redes. La número tres, avezada y dominante de lo concerniente a marcas, “branding” le llaman los experimentados en el poder de los logos y las ideas fuerza para la obtención de objetivos y propósitos en el proceloso itinerario de las ventas, facturaciones y negocio, dependientes de la correcta creación de la marca.
Expulsado de la X referencial en redes sociales, reinstalado en Telegram, se cuenta hasta un millón de seguidores, muchos de los cuales se mantiene alejados de otras vías de conocimiento, en especial las que exigen o dinero, o esfuerzo, o la combinación de ambos medios de cercanía a la cosa sabida y estudiada. Sin que ello suponga distancia entre unos y otros, más o menos alejados del cosmos de las redes más o menos socializadas, más o menos polarizadas, como los escenarios públicos en los que se mueve el hombre del año, con muy serias posibilidades de convertirse en el español del año.
En esas estamos. Del pasado del sevillano con proyección nacional poco se conoce de su estancia en Leeds, delegación del Instituto Cervantes, cuando su directora era Carmen Caffarel. Desde ahí , donde predomina la exigencia de rigor en una institución con principio activo en la proyección de la lengua española embarazada de historia y sustancia, Pérez toma otra ruta e ingiere dialécticamente la pócima de la necesidad del tercer partido disruptor de la hegemonía del bipartidismo, para lo cual entra en el área de influencia de Rosa Díez, ya inyectada del resquemor de su pasado socialista y con la vista fija en el derribo de la iconografía del partido traicionado. Después de un breve inquilinato con el actor Toni Cantó, no menos arrastrado por la radiación del tercer partido como necesidad y virtud en un solo acto con el solo cimiento actoral de la serie B, se entregó a la voracidad de los espacios sociales en ondas digitales sin fact y mucho menos checking.
O lo que es lo mismo, agarrarse a la brocha del bulo, el infundio, suficiente para la generación de seguidores ausentes del escrúpulo. La fragmentación de la derecha está servida fría, pero en cualquier momento puede mutar su temperatura. Jiménez Losantos, el comunicador avispado que susurra los oídos conservadores desde la hora del alba y la oración de laudes, avisa con el poder de las erres contra esta atomización de las opciones contrarias a la socialdemocracia de Sánchez y su jefatura del gobierno. Cuando parecía que el recambio de Ciudadanos ya había presentado credenciales y se llamaba Partido Popular, resulta que ha cogido la primera a la derecha para desviarse por camino Vox y vía Alvise. Cuál podrá ser el crecimiento del sevillano de aquí a unas elecciones generales, si es un partido de autor o un flautista del reino de Hamelin con poder de seguimiento, todo eso es aún materia de estudio y de confirmación de indicios para ser presentados como realidades.
El diario ABC ya lanzó la fría mañana del 30 de diciembre de 1984 la portada del nombramiento editorial de Jordi Pujol como “español del año”, en el convencimiento de una alianza del presidente de la Generalitat con Fraga para impedir que González continuase con su trayectoria de continuidad en el gobierno socialista. La linealidad de la directriz mediática conservadora en España presenta una geografía más propia de las cordilleras. De momento, Alvise Pérez concita todas las miradas en la representación corporal de sus solamente 34 años, con una barba de perfil recortado por el mismo estilista que utilizase el gran Luciano Pavarotti.
El mando de la derecha española no puede estar en formato 24/7 en manos de Núñez Feijóo, porque hay que ponerse de acuerdo en el manejo de la nave si las cuentas se reparten del modo distributivo del presente momento. Se termina con la fórmula CS y comienza el modelo Vox con un ensayo de autor que se llama Alvise. Y todo de la noche a la mañana, con la ayuda hasta ahora desprestigiada de las redes sociales. Aviso al PP. Adrián, el protagonista de la novela agilísima de trama y de narración “Los guapos” (Anagrama, 2024), es presentado por la autora Esther García Llovet como “así es su proyecto de vida cada X años: fracasar a la española”.
Antonio Campuzano
Periodista (Ciencias de la Información, Univ. Complutense de Madrid), colaborador en distintas cabeceras (Diario 16, El País, Época, El Independiente, Diario de Alcalá), miembro del Patronato de la Fundación Diario Madrid.
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