EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Pepe Múgica y sus lecciones de vida para la política


(Tiempo de lectura: 4 - 7 minutos)

Con enorme pesar el mundo occidental ha despedido recientemente a José “Pepe” Múgica, expresidente de Uruguay cuyo espíritu llano, sencillo y austero cautivó a todos los amantes de la política, como también a quienes dan a esa palabra un sentido peyorativo por efecto del desencanto de la modernidad con las democracias tradicionales y sus frecuentes traspiés para satisfacer las aspiraciones de los ciudadanos.

En sus 89 años de vida, hasta el día de su muerte supo recorrer desde posiciones extremas hasta un socialismo moderado, esto es desde la participación en la lucha armada hasta su inclusión en el sistema democrático, pasando antes por la cárcel y acercando luego ideas para la nueva integración del Frente Amplio como tercera fuerza de centro izquierda en su Uruguay, que ya desde los 70s se había sumado a los dos partidos tradicionales, el Blanco, conservador, y el Colorado, liberal; su posterior llegada a la Presidencia del país entre 2010 y 2015; su siguiente paso por el Senado de la Nación; su reelección legislativa en 2020 y su renuncia en virtud de su edad avanzada poco tiempo después, y desde entonces su retiro de la lucha partidaria para actuar solo como consejero político hasta su deceso. Todo ello ha sido bien resumido y resaltado en las distintas evocaciones y homenajes realizados a este líder oriental.

Por ello ya transcurridos unos días de su desaparición preferimos detenernos en su legado político, más allá de sus posiciones en el orden local, y que trascienden hacia toda América Latina y Occidente en general. Y ese legado intentaremos exponerlo bajo la forma de “lecciones”.

Y desde nuestra perspectiva la primera lección resultó la última, la recepción con calma y entereza de la muerte, paso final inevitable de todo ser humano, que sin embargo a todos asusta y escandaliza en virtud del natural apego a la vida. Pero quien recorrió casi un siglo dialogando con la parca pudo disfrutar sabiamente de sus años vividos y encontrarse con calma con un final preestablecido, calma que además se trasmitió a quienes lo quisieron y despidieron con pena, como también a aquellos que con menos sentimiento afectivo deberán afrontar más pronto que tarde idéntico paso.

Pero esa despedida natural y tranquila del mundo terrenal requiere como bien sabía Múgica de la satisfacción del deber cumplido, de su entrega a la causa del bienestar general, bienestar que en rigor es inalcanzable, pero no si es entendido como meta hacia la cual los buenos políticos ayudan a sus pueblos a aproximarse.

Sus lecciones anteriores que siguen en orden de importancia tienen que ver con su conducta, caracterizada no solo por una actitud ética con plena honestidad, más allá de sus errores, algunos propios de un pasado turbulento enmarcado en su posicionamiento en la guerrilla urbana de su país, sino también por una extrema austeridad, demostrando que a un buen político le debe bastar con asumir sus responsabilidades sin el deseo de obtener bienes materiales en el ejercicio de cargos públicos.

Y cuando hablamos de la negativa ética a gozar de esos beneficios nos referimos no sólo al rechazo de recompensas personales indebidas durante el ejercicio del poder, sino también a la no utilización de la propia imagen para el logro de utilidades de manera indirecta a través de fundaciones, presencias, conferencias remuneradas, entre otras formas poco éticas de servirse de la política para el provecho personal.

Y así vivió Múgica, siempre en su mismo humilde hogar de clase media, donde acostumbraba a recibir a amigos y políticos del país y del exterior, entre otras personalidades, para conversar, dialogar y eventualmente aconsejar, mate de por medio como buen uruguayo que hace un culto de esta infusión del sur de América.

Otra lección, entre varias más, que deseo destacar es la de la razonable ambición por el poder, de quien se consideró dotado de las condiciones para ocupar un cargo público, pero con la plena convicción de su carácter transitorio, casi como “ave de paso”. En efecto, si alguien hace cosas buenas que deben permanecer, el haberlas ejecutado servirá de simple ejemplo para que perduren, sin que eso signifique que quien las llevó a cabo una vez deberá quedarse por siempre para repetirlas.

Desde ya todos los medios de prensa en sus comentarios han destacado la evolución de su accionar político, siendo entonces esa capacidad de evolucionar otra de sus lecciones. Tal es así que Múgica adhirió inicialmente allá por los años 60s y los 70s al concepto de que solo la revolución armada podía cambiar el estado de cosas en favor de los más desposeídos. Pero luego de su largo paso por la cárcel migró hacia la aceptación de que solo es en democracia como se proponen los programas de gobierno, los que se ejecutan si son apoyados por el voto popular. Por ende, dado el natural juego del debate de ideas que acontece en todo gobierno debe asumirse también, como lo hizo el viejo líder, la necesidad de dialogar y adaptar esos programas a lo posible, alcanzando para ello el mayor consenso necesario.

De esa manera, José Múgica, con su entrada en el juego democrático después de salir de prisión con la amnistía dada con el restablecimiento de la democracia en marzo de 1985 en su Uruguay, supo moderar y remozar sus antiguas ideas más radicales, virando hacia el socialismo posible, que parte de la aceptación del sistema capitalista, pero a la vez busca imprimir en él mediante la política de gobierno un sentido más humanitario y solidario.

Cierto es que, para dar lugar a algunos de sus planes progresistas en favor de sectores humildes y de los derechos laborales en favor de la clase obrera, durante su período presidencial contó con factores externos favorables, gozando así de la última oleada de precios favorables para los “commodities”, atendiendo a que Uruguay es en términos económicos básicamente un productor agroexportador.

Pero, además, durante su período de gobierno y en años posteriores desde el Parlamento donde ejerció como senador, o bien desde el llano, mantuvo la actitud de diálogo como instrumento fundamental de la vida en democracia.

Y último, pero no menos importante, su otra gran lección a la salida de la cárcel, tras diez años de prisión por su condición de guerrillero, como consecuencia de una amnistía retornada ya la democracia en Uruguay, fue la de volver al ruedo político sin rencores, a la manera de aquél “como decíamos ayer” en las aulas universitarias de Fray Luis de León y de Miguel de Unamuno. Sin llegar a compararse en este aspecto con aquel otro líder el surafricano, Nelson Mandela, que salido de prisión supo abrazar la paz y el diálogo, contribuyendo así a la unión nacional, destaca la actitud de Múgica de dejar atrás el pasado y sus contradicciones y sufrimientos, y mirar hacia adelante en un contexto de vida democrática para construir una propuesta, en su caso desde una visión izquierdista de la realidad económica y social.

Quienes quieran copiar lo bueno de este hombre en su práctica política, es decir, poner en práctica sus lecciones, tendrán una vara muy alta, comenzando por la ética y la austeridad, pasando por la perseverancia militante, la convivencia democrática con otras corrientes de pensamiento y acción política y llegando a la necesaria capacidad de diálogo y de apertura mental para renovar las ideas, sin perder por ello los objetivos esenciales, en suma, la doctrina que su ideología contenga.

Abogado, analista de Política Internacional y colaborador de la Fundación Alternativas.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.